miércoles, 19 de septiembre de 2012
Espantapájaros
La mirada lanzada al infinito, a las llanuras sin fin donde la tierra abraza al silencio, la tierra de rojo furioso y amarillo lejano sin un solo árbol a la vista. Yacer en estos campos irreales, hablar solo con espantapájaros. Parece fácil desparecer aquí. No morir, sino desaparecer. No huir, sino desaparecer. Inexplicablemente. Disolverse en la luz, en el viento. Espantapájaros con ojos plateados. De nada nos serviría un cerebro. Es otra cosa lo que necesitamos, confía en mí, le digo a espantapájaros. ¿Y quién eres tú?, pregunta el espantapájaros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
-
1. No hay que echar guisantes a la ensaladilla rusa. Ni a nada. Es más, no hay que comer guisantes. 1.2. A no ser que sean crudos. Directame...
No hay comentarios:
Publicar un comentario