viernes, 24 de abril de 2015

Tinieblas luminosas

Es una pena que el autor de la Teología mística no fuese realmente el Dionisio Aeropagita que se menciona en Hechos de los apóstoles. A mí me habría gustado más. Pero bueno, tampoco pasa nada. Por otra parte, que un autor sea conocido como Pseudo Dionisio también mola bastante... ¿Pseudo Señor S. quedaría bien? ¿Qué tendría que hacer para ser un falso yo? Humm...

He AQUÍ el gran clásico del mentado Pseudo Dionisio.

Citemos ahora a Eugenio Trías:
El núcleo (= x) de lo sagrado, en su propia forma presencial, constituye una luz intensísima que puede acaso concebirse como el máximo de oscuridad y de tiniebla. O como una efusión de inteligibilidad de tal intensidad y fuerza que en ella, de hecho, toda voluntad de compresión se derrumba. Sobreviene, en cierto modo, el anonadamiento general de toda comprensión y la desesperación de toda expectativa de inteligencia. Pero asimismo ese balance negativo se registra como el más alto y sublime de los ascensos posibles hacia el estrato radical de donde emana y dimana toda posible comprensión.
Eugenio Trías, La edad del espíritu

PD: Otro día hablaremos sobre la muerte de Dios. Hay un poema de Jean Paul en el que se narra un sueño: Cristo, muerto, sobre la cima del mundo proclama que no hay ningún Dios. Unos niños salen de sus tumbas y le preguntan si entonces son huérfanos, y Cristo contesta que sí, que ahora todos somos huérfanos. También hay un poema de Nerval en el que Cristo, en Getsemaní, se siente abandonado por Dios, lo que, por lo demás, se cuenta en los propios evangelios (Dios se abandona a sí  mismo). El llamado drama mesiánico consiste en eso, en la angustia mortal que le sobreviene a Cristo cuando está a punto de ser detenido (Zizek probablemente diría que la angustia de Cristo tiene que ver con la ausencia del Gran Otro simbólico). Sabe que le van a crucificar. Y, recordémoslo una vez más, el cristianismo consiste en adorar a un Dios muerto y es, por tanto y de forma evidente, la religión más atea que existe.

PD2: Y luego ya dejaré de dar la brasa con la teología y el cristianismo. Quizá me ponga a dar la brasa con Arrakis... Dune... El Planeta del Desierto... Ya veremos

Días de ciencia ficción

jueves, 23 de abril de 2015

Acerca de Philip K. Dick y los peligros del catolicismo psicodélico

Libros recomendables en esta fecha tan señalada: cualquiera de Philip K. Dick. Dick es el Shakespeare de la ciencia ficción, el Kafka del espacio exterior, el Chéjov de la esquizofrenia. Creía que la divinidad se manifestaba en forma de rayo de color rosa, que vivía otra vida en el siglo I, como cristiano perseguido por el Imperio, y que nuestra realidad era una ilusión. Tras las engañosas apariencias, el Imperio Romano seguía en pie. El FBI estaba implicado.

Un amigo suyo estaba aún peor de la cabeza que él: creía que Jesús era un hongo alucinógeno. Se fue al desierto de Judea a buscar el sagrado hongo, provisto de unas cajas de coca-cola, y al cabo de unos diez días encontraron su cadáver deshidratado (nadie dijo que el catolicismo psicodélico estuviese exento de peligros).


Rage Against The Machine - Killing In The Name



¡RABIA CONTRA LA MÁQUINA, SIEMPRE!


miércoles, 22 de abril de 2015

Porque la vida puede ser maravillosa

Incluso el tito Cioran se hubiese entusiasmado con ESTO. Yo casi lloro de risa.

El extraño caso de los entusiastas

Mi admiración sin límites por los entusiastas proviene de mi incapacidad para comprender su existencia en un mundo donde la nada, la muerte, la tristeza y la desesperación componen un séquito siniestro.
Cioran, En las cimas de la desesperación 

sábado, 18 de abril de 2015

Desnudez

Ruth Bernhard

Una de las consecuencias del nexo teológico que en nuestra cultura une estrechamente naturaleza y gracia, desnudez y vestido es, en efecto, que la desnudez no es un estado, sino un acontecimiento. Como oscuro presupuesto de la adición de un vestido o repentino resultado de su sustracción, don inesperado o pérdida imprevista, esta pertenece al tiempo y a la historia, no al ser y a la forma. Es decir, en la experiencia que de ella podemos tener, la desnudez es siempre desnudamiento y puesta al desnudo, nunca forma y posesión estable. En todo caso, difícil de aferrar, imposible de retener.
Giorgio Agamben, Desnudez 

PD: Y las citas son una sustracción del contexto al que pertenecen. En los casos en los que su sentido está fuertemente ligado a dicho contexto la sustracción es incluso violenta (por ejemplo, hay autores muy citables, tipo Quignard o Walser, y otros en realidad poco citables, como DFW; en este caso sería recomendable leer el artículo entero de Agamben para entender bien todo el rollo de la gracia, la desnudez paradisiaca, etcétera, pero bueno, entender la desnudez como acontecimiento y no como estado creo que es lo fundamental). Dice también Agamben, un poco más adelante, que la desnudez es infinita, que no termina nunca de acontecer... Violentemos una vez más el texto de Agamben extrayendo una última cita: «En cuanto su naturaleza es esencialmente defectiva, en cuanto no es sino el acontecimiento del faltar de la gracia, la desnudez nunca puede saciar la mirada a la que se ofrece».

viernes, 17 de abril de 2015

Star Wars VII: el despertar de la fuerza + Victory!



A 2015 le sobran meses. Habría que acelerarlo para que el estreno de Star Wars sea ya. Mientras tanto no hacemos otra cosa que vivir meses completamente irrelevantes.

PD: Aunque en verano, en agosto concretamente, llegará Entourage, la peli, lo que hace de agosto un mes muy relevante. He aquí mi momento favorito de una de las series más gloriosas que ha dado la televisión (¿cómo no amar la tele? Yo amo la tele, si no por encima de todas las cosas, sí por encima de bastantes cosas).



Crystal Castles - Violent Youth

jueves, 16 de abril de 2015

Y una nostalgia trémula y eléctrica erizó de repente mi maltrecho corazón

Una nostalgia feroz, por seguir añadiendo adjetivos un poco al tuntún.

A continuación, tres canciones sobre la juventud, esa cosa que la obra de Bolaño exalta y rodea de una aura mítica. Aunque he de decir que cuando yo tenía veinte años estaba bastante cuerdo (según mi criterio).

Si no podemos con la nostalgia, lancémonos a sus cálidos, febriles, acogedores brazos hechos de bruma y de viento.





miércoles, 15 de abril de 2015

León come gamba

Un hito televisivo.

Lo malo es que hay un inusitado número de tarados personas a quienes les ha parecido que el plato es una genialidad para que los niños coman verdura (sic) y proponen toda una serie de variantes, a cada cual más espeluznante: león come brócoli, león come espinacas (sic también).

Mi opinión sobre el brócoli es la siguiente:



PD: El propio concursante ha sabido reírse de sí mismo. Incluso le gustan los memes que se han hecho sobre su ya mítico plato, así que tranquilizaos, almas cándidas que odiáis al jurado, que el chaval ya lo ha superado.

PD2: No seré yo quien niegue que hay que saber diferenciar entre sinceridad y crueldad —lo dice mi líder espiritual, DFW, y mi otro líder espiritual, Walser, como acabamos de ver en este blog, dice que hay sinceridades que solo sirven para herirnos y aburrirnos—, pero también hay que saber tomarse las cosas con un poco de humor.

PD3: Es lógico y comprensible, y moralmente encomiable, identificarse con el más débil y odiar a las figuras de autoridad, en este caso el jurado de Masterchef. Es natural, aunque también es demasiado previsible.

PD4: Seguro que el chaval —digo chaval porque mañana, día terrible para mí, es mi cumpleaños, y lamentablemente estoy ya a punto de convertirme en un viejo fatuo lleno de recuerdos y los chicos de dieciocho años para mí son chavales, incluso chavalines (por no decir mocosos)— cocina mil veces mejor que yo.

PD5: Sin embargo, no creo que pique cebolla mejor que yo. Picar cosas en una tabla es una de las cosas que mejor se me dan. Tengo un don. Y eso que ni siquiera me interesa mucho la cocina. Me parece facilísimo y divertido y relajante. Humildemente me considero un genio y un maestro en el arte de picar cebollas, pimientos y ajos. Las cosas como son.

PD6: Pequeña reflexión sobre mis líderes espirituales: uno se suicidió, el otro se pasó más de veinte años en un manicomio.

PD7: Nota mental: añadir personas alegres y cuerdas a la lista de líderes espirituales. Buscar preferiblemente entre los no escritores (hay más posibilidades de encontrar personas que encajen en el perfil de cuerdos y no clínicamente depresivos).

PD8 (especie de coda incongruente): Esta posdata ya no tiene nada que ver con los leones comegambas ni con nada de eso. Hablando de escritores, pensemos por un momento en las millones de palabras de los diarios de, por ejemplo, Cheever, Trapiello o Dick. Pensemos también en la obra cuantitativamente mastodóntica, abrumadora, de Vollmann o de Oates. No solo hay demasiados escritores, sino demasiados escritores que escriben demasiado. Da igual lo que leamos, siempre será apenas una gota en el inmenso océano de lo no leído.

PD9 (especie de segunda coda incongruente): De ahí, de la imposibilidad material de leer siquiera una mínima parte de la literatura, la necesidad del canon. El canon, dijo Bloom, es el heraldo de la muerte (no lo dijo exactamente así, pero eso era lo que quería decir, háganme caso). Es decir, que como somos finitos, mortales*, como no disponemos de tiempo suficiente para leer todo lo que habría que leer, necesitamos un canon. Otra cosa, claro, es que el canon sea discutible, que las obras que figuran en él lo merezcan o no, etcétera. Pero, en definitiva, para lo que sirve el canon es para hacer un buen uso de nuestro tiempo y nuestra soledad (no sé si esto lo dice Bloom exactamente así, yo se lo oí decir a Ernesto Castro en un programa de radio en el que hablaba de Bloom)

PD10 (la última y definitiva posdata de este largo y errático post): Yo estoy muy a favor de usar indistintamente los verbos escuchar y oír.

*Polvo y ceniza, que dirían los viejos sabios hebreos.

Sinceridades (y otras citas de Robert Walser)


Hay sinceridades que sólo sirven para herirnos y aburrirnos.
 Robert Walser, Jakob von Gunten

PD: He puesto esta cita como podía haber puesto cualquier otra. La novela entera, palabra por palabra, merecería ser citada. (Lo cual no sería citar, claro.) He aquí otra frase que pide a gritos ser citada: «La palabras bellas son demasiado aburridas». O esta otra: «He visto lavanderas moverse como reinas». O, ya para acabar, esta otra: «La timidez nos vuelve siempre medio locos».

martes, 14 de abril de 2015

Anarquía Total

Estas cosas (rabia, violencia) agotan y yo me pasaba los días inúltilmente cansado. Por las noches trabajaba. Durante el día escribía y leía. No dormía nunca. Me mantenía despierto tomando café y fumando. Conocí, naturalmente, gente interesante, alguna producto de mis propias alucinaciones. Creo que fue mi último año en Barcelona. El desprecio que sentía por la así llamada literatura oficial era enorme, aunque sólo un poco más grande que el que sentía por la literatura marginal. Pero creía en la literatura: es decir no creía ni en el arribismo ni en el oportunismo ni en los murmullos cortesanos. Sí en los gestos inútiles, sí en el destino.
Roberto Bolaño, Amberes 

lunes, 13 de abril de 2015

Umbral y expulsión


Y habiendo expulsado al hombre, puso delante del jardín de Edén querubines, y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del árbol de la vida.
Gn 3:24

Todo vivíparo vivo ha perdido un primer mundo. Todo Edén es umbral y expulsión
Pascal Quignard

domingo, 12 de abril de 2015

sábado, 11 de abril de 2015

Yo hago el amor con las mentes

Esta seguramente sea la frase más estúpida jamás escuchada en una película. El hecho de que tantas personas la repitan como loros oligofrénicos justificaría que el iracundo dios del Antiguo Testamento arrasara ciudades a diestro y siniestro, sin compasión alguna por su habitantes.

viernes, 10 de abril de 2015

El recuerdo de un libro

El recuerdo de un libro, Marcel Schwob.

En este Universo absurdo y molesto hay pocas cosas realmente maravillosas, pero una de estas cosas es la escritura de Marcel Schwob.

miércoles, 8 de abril de 2015

Teorema Zero

Dice nuestro crítico de referencia, Carlos Boyero, que la película de Gilliam tiene una estética desquiciada, un barroquismo indigesto, diarrea verborreica y es una empanada mental notable. Tan suculentas palabras nos hicieron salivar de placer, cual perros paulovianos (sabemos, lo aclaramos entre paréntesis, que no está a la altura de Brazil, pero la estética desquiciada y barroca de Gilliam nos chifla de todos modos, y nos parece una buena película, pese a (o precisamente por) la inmensa cantidad de críticas negativas que ha recibido. También es verdad que somos fanboys sin criterio (es una pesadez insoportable estar todo el día juzgando, además) y en nuestros esquemas mentales no caben críticas ni a Gilliam ni a Carpenter, por poner dos ejemplos (sí caben críticas, sin embargo, a La gran belleza, porque básicamente es una Gran y Pseudofelliniana Mierda Pretenciosa).









Qué malos son nuestros poetas

Se publica otra biografía desmitificadora. Ahora le toca a Valle-Inclán ser desmitificado. La verdad, me aburren vuestras desmitificaciones, biógrafos.

PD: ¿No es lo mismo que Sálvame todo este rollo de las biografías desmitificadoras? Ya dijo Cioran que resultaba sorprendente que la perspectiva de tener un biógrafo no disuadiera a nadie de escribir una obra (cito de memoria, pero más o menos dijo eso (creo)).

PD2: Como dijo no sé quién (parafraseo): me la pela cómo sea el autor, me voy a ir a la cama con su obra, no con él. Creo que con esto está todo dicho.

martes, 7 de abril de 2015

¿Qué fue del marxismo analítico?

¿Qué fue del marxismo analítico? (En la muerta de Gerald Cohen), Antoni Doménech.

PD: Lo que me gustaría, en realidad, no es tanto saber qué fue del marxismo analítico como saber de quién es la ilustración que encabeza el texto de Doménech. Me suena de algo, pero no sé de qué. Si alguien tuviera información al respecto y me la comunicara, se ganaría mi gratitud eterna.

Neoliberalismo

La esencia del neoliberalismo, Pierre Bordieu.

La maquinaria infernal de la utopía neoliberal.

domingo, 5 de abril de 2015

Deleuze


Aunque haga mucho tiempo que no aparece por este blog, Deleuze es una especie de «lamparilla perpetua». Siempre está ahí. Por eso, recomendamos fervientemente la lectura de El cuerpo sin órganos. Presentación de Gilles Deleuze, de José Luis Pardo.

AQUÍ la introducción.