martes, 17 de enero de 2017

Morrisey - Margaret on the guillotine (y la vuelta del materialismo histórico)



E. P. Thompson, la centralidad política de clase y la izquierda académica actual, Ellen Meiksins Wood

Antropocentrismo

Por decir algo bastante controvertido, si bien asumido por los ecologistas desde hace décadas: la vida nos sobrevivirá. Toda preocupación humana por el mundo es en última instancia antropocentrismo egoísta porque la vida nunca ha estado en peligro («la detonación conjunta de todas las cabezas nucleares del mundo sería como una cálida brisa de verano para Gaia», escuché una vez), sino la capacidad del mundo para mantener a los seres humanos.
Andrew Culp, Oscuro Deleuze 

Un libro pequeño pero matón. En estos tiempos, en que la felicidad es una obligación y un bien de consumo más*, es más que conveniente reivindicar la potencia crítica de lo negativo. 

*Pensemos en infames gurús de la autoayuda como Rafael Santandreu. Pase lo que pase, no te preocupes, no te enfades, puedes ser feliz en medio de la adversidad. ¿Soy el único al que este tipo de discursos positivos le parecen terriblemente deprimentes y opresivos, una manera retorcida de culpabilizar a quien no se siente lo suficientemente feliz? 

Este mundo

Puede que seamos de este mundo, pero ciertamente no estamos a favor de él.
Andrew Culp, Oscuro Deleuze 

Necesitamos razones para creer en este mundo, decía Deleuze. Estar a favor de este mundo, el del capitalismo realmente existente, es una indecencia.

viernes, 13 de enero de 2017

The Smiths - Still ill



Sí, he puesto una canción más de los Smiths, pero 1) en este blog es tradición incumplir promesas, 2) así completo una especie de trilogía en cinco partes, a lo Douglas Adams.

PD: Esta trilogía en cinco partes no selecciona las cinco mejores canciones de los Smiths. Son las que estos últimos día he estado escuchando en bucle.

jueves, 12 de enero de 2017

The Smiths - Well I wonder



PD: Vale, voy a dejar de poner canciones de los Smiths. Pero recordad uno de los mandamientos de Morrisey: hay que colgar al DJ si pone canciones que no hablan de nuestras vidas.

El arte y lo sagrado

Toda obra de arte está ligada a lo sagrado en este simple sentido: presencia que subyuga.
Pascal Quignard, Pequeños tratados II 

Pascal Quignard es Dios.

miércoles, 11 de enero de 2017

The Smiths - A rush and a push and the land is ours



Tanto Morrisey como Marr han dicho que su mayor logro es Strangeways, Here We Come. Peter Watts considera que Strangeways, Here We Come es tan bueno como The Queen is dead. Chris Shade, sin embargo, considera que Strangeways, Here We Come es un bueno disco pero no está a la altura de The Queen is dead ni tampoco de Meat is Murder.

Yo creo que The Queen is dead es el mejor disco de los Smiths —de todas formas todos los discos de los Smiths son obras maestras inmortales, así que tampoco tiene mucho sentido establecer una jerarquía entre ellos—, pero esta canción mola un montón. De aquí sacó Astrud esos memorables versos que dicen: «hay demasiada cafeína en mi torrente sanguíneo/ y una falta de síntesis conectivas en mi vida», que además de referirse a esta canción parodiaban la jerga deleuziana.*

*Y así, una vez más, hemos escrito un post en el que los Smiths y Deleuze aparecen juntos gracias precisamente a una síntesis conectiva.

PD: Sí, me he dado cuenta de que los últimos tres post son canciones de los Smiths. Soy obsesivo, qué le voy a hacer...

martes, 10 de enero de 2017

The Smiths - I know it's over



Los escritores que van por ahí proclamando públicamente lo felices que son me desesperan y me caen mal. Morrisey, al contrario, me parece un poeta sublime y necesario. Algunos dicen que es un quejica. No tienen ni puta idea de lo que dicen. La elegía, el lamento, es una de las fuentes de la poesía, como bien sabía Deleuze («El lamento es sublime», dijo, curiosamente lo dice hablando sobre la Alegría, en las conversaciones con Claire Parnet, y es que Deleuze concibe el lamento poético como un tipo de alegría). Y obviamente The Smiths son el lamento pop más glorioso que existe.

(Me han dicho que lo único que hago es citar a otros —especialmente a Deleuze— en vez de pensar por mí mismo, pero sucede que a Deleuze le llevo en el corazón, igual que él llevaba a Spinoza, y que a mí no me parece que el hecho de pensar por uno mismo sea gran cosa ni legitime lo que uno ha pensado; quiero decir, si lo que piensas es una chorrada, seguirá siendo una chorrada aunque la hayas pensado por ti mismo; y ciertamente yo solo sé pensar con otros... podría no citar y hacer pasar pensamientos ajenos por propios, pero eso sería muy desconsiderado; y además admito que tengo alma de trapero y de archivista, de recolector de citas, más que de pensador original y sistemático)

martes, 3 de enero de 2017

John Berger - Modos de ver



También se ha muerto John Berger. No creo que debamos estar en un estado de duelo perpetuo, tal como se estila en Facebook, pero sí que podemos rendirle una pequeño homenaje a John Berger viendo Modos de ver.

Quasi quidam liber

Era el Doctor Seráfico. Se llamaba Buenaventura. En el Breviloquium, escribió: «El mundo creado es quasi quidam liber», «algo como un libro» (donde la luz divina se refleja y es leída con ayuda de sí misma).
Pascal Quignard, Pequeños tratados I 

Escalando la montaña: Derek Parfit

AQUÍ

Razones y personas: la identidad personal según Derek Parfit

AQUÍ.

Derek Parfit murió antes de ayer. Era, según Ernesto Castro, el filósofo analítico más importante después de Quine.  

lunes, 2 de enero de 2017

Deseo, desilusión, derrota (y magia)

Al igual que Blanche en su viaje, el sujeto deseante se ve envuelto en un relato de deseo, desilusión y derrota, y depende de esporádicos momento de reconocimiento como la única fuente en que obtiene una redención sólo transitoria
Judith Butler, Sujetos del deseo: reflexiones hegelianas en la Francia del siglo XX 


Treinta y tres años

A modo de trigger warning he de decir que este es otro post sobre DFW. Lo lógico, normal y razonable sería que quienes leéis este blog no tengáis una fijación obsesiva con el autor de La broma infinita y por lo tanto estéis hasta las narices de oírme hablar de él. Lo comprendo. Podéis saltaros este post. Además es un post tremendamente egocéntrico.


Cuando mi hermano estaba leyendo Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer me llamó por teléfono y me dijo, riéndose, que ya sabía por qué me gustaba tanto DFW. Está tan loco como tú, dijo. 

No sé si este fraternal diagnóstico es cierto. Lo que sí es cierto es que DFW tenía treinta y tres años cuando escribió Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer y que yo ahora también tengo treinta y tres años y comparto algunas de sus impresiones.
Tengo treinta y tres años y la impresión de que ha pasado mucho tiempo y cada vez pasa más deprisa. Cada día tengo que llevar a cabo más elecciones acerca de qué es bueno, importante o divertido, y luego tengo que vivir con la pérdida de todas las demás opciones que esas elecciones descartan. Y empiezo a entender cómo, a medida que el tiempo se acelera, mis opciones disminuyen y las descartadas se multiplican exponencialmente hasta que llego a un punto en la enorme complejidad de ramificaciones de la vida en que me veo finalmente encerrado y atrapado en un camino y el tiempo me empuja a toda velocidad por fases de pasividad, atrofia y decadencia hasta que me hundo por tercera vez, sin que la lucha haya servido de nada, ahogado por el tiempo. Es terrorífico. Pero como son mis propias elecciones las que me encierran, me parece inevitable: si quiero ser adulto, tengo que elegir, lamentar los descartes e intentar vivir con ello.
David Foster Wallace, Algo supuestamente divertido que nunca voveré a hacer 

(Por cierto, el ensayo es mucho más divertido de lo que esta cita sugiere). 

A veces tengo la paranoica, solipsista y supongo que equivocada impresión de que a todo el mundo excepto a mí le resulta pasmosamente sencillo vivir y relacionarse con los demás y ser felices y emocionalmente estables*. Y aun sabiendo que esto no puede ser así —y sabiendo también que esta manera de pensar es grotescamente narcisista—, la impresión persiste, del mismo modo que aun sabiendo que el sol no gira alrededor de la tierra la percepción sensorial de que sí lo hace se muestra pertinaz y terca como ella sola. 

También tengo la impresión de que los demás están todos dedicándose a procrear y a llevar sus coches al taller cuando se estropean y a trabajar en sus trabajos y a hablar de comidas y a hacer sus cosas de adultos mientras yo, por alguna razón, me quedo fuera de ese universo de normalidad. A las puertas. No porque el guardián me impida entrar. El guardián me hace gestos indicando que si quisiera podría entrar. Ningún obstáculo real me lo impide. Sin embargo, sigo fuera, obstinado, indeciso, nervioso. El tiempo sigue pasando, cada vez más deprisa, y yo no decido nada, no elijo nada. Espero.  

Comprendo que no elegir puede encerrarte en una cárcel aún más estrecha que sí hacerlo y eliminar así todas las posibilidades no escogidas —las posibilidades no escogidas no existen, son un invento metafísico; la suma de todas las posibilidades dice Brassier que sería nada menos que Dios, pero dejemos la teología-ficción para otro día—, pero igualmente sigo siendo incapaz de elegir. El guardián me indica por gestos que es cosa mía, que depende de mí, él ni me impide el paso ni me obliga a entrar. Eso sí, parece decir, no creas que alguien vendrá a salvarte. El mesías llegará cuando ya no haga falta, como bien sabes. 

¿Eres tú Franz Kafka? El guardián se ríe a carcajadas al oír mi pregunta. Sus risas parecen querer decir algo parecido a esto: ¿estás loco, crees que vives atrapado en un chiste judío? ¿Crees que un portero, un ostiarius, es un avatar del mesías y que ese mesías es Franz Kafka, y que cuando Franz Kafka —mejor dicho: su avatar— te deje entrar, al otro lado de la puerta estará el jardín y podrás finalmente entrar en el dichoso jardín?** 

*No es que sea ciclotímico, pero tengo cierto talento para pasar de sentir una extraña y repentina euforia a entrar en una fase de desgana total en la que hacer cualquier cosa me supone un esfuerzo tremendo. 

**Este post se me está yendo de las manos. ¿Porteros, avatares? ¿Kafka un mesías? ¿Qué mierda significa eso? No pensaba hablar de Kafka ni de mesianismo ni de nada parecido. Mejor dejarlo aquí, así, abruptamente.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Calor Vs. Frío

En León es fácil oír que el calor es peor que el frío. Pero no es verdad. Yo odio el frío. Y la gente me suele objetar lo siguiente: ya, pero el calor extremo es peor que el frío extremo. Pues no, no lo es. Y últimamente paso los veranos en Extremadura y los inviernos en León, y definitivamente me quedo con el calor. 

PD: Tengo fe —la fe es la hipóstasis de las cosas esperadas, como bien dijo San Pablo— en que el paracetamol me libre de la febrícula y pueda salir, pese al odioso frío, a empezar el año como se debe empezar un año: bebiendo gin-tonics, muchos gin-tonics*. 

PD2: Se me olvidaba: ¡Feliz año, queridos, escogidos, sufridos lectores! Os deseo mucho más que suerte.

*Además, aunque prácticamente vivo en chándal, por alguna razón tengo muchas americanas, y si no me pongo hoy una a ver cuándo me la pongo. 

Ciencia Vs. Introspección

Para determinar la fiebre es mucho mejor usar un termómetro que el método introspectivo. Yo estaba convencido de que ayer había tenido fiebre pero hoy ya no. Tenía, por así decirlo, la certeza apodíctica de que hoy no tenía fiebre. Era para mí una verdad autoevidente. Sin embargo, me da por ponerme el termómetro y descubro que tengo algo más de 37 grados. No es mucha fiebre, pero es algo, y demuestra que estaba equivocado y que la certeza subjetiva es bien poca cosa.

Nacho Vegas - Ámenme, soy un liberal



Algún día me haré liberal.

Mientras las discusiones entre izquierdistas degeneran rápidamente en moralina barata y extravagancias terminológicas cada vez más delirantes —el heteropatriarcado fonologocéntrico puede tener la culpa de todo, y no Yoko Ono, pero a ver quién es el guapo que lucha contra un enemigo tan abstracto y nebuloso— Juan Ramón Rallo al menos tiene la decencia de definir aquello de lo que habla.

Frente a esa democracia mística y soteriológica que invocan ciertos ideólogos de la izquierda —y que es un poco como el Mesías, que está siempre por venir pero no llega nunca*— Rallo dice que simplemente se trata de un imperfecto mecanismo de decisión grupal.

Y frente a las discusiones politizadas sobre las restricciones de tráfico, Rallo se limita a decir que la polución supone un problema de externalidades negativas que debe ser solucionado.

Muy razonable.

PD: De todas formas, yo creo que en la igualdad, pero no de oportunidades —eso es un mito— sino de posiciones, lo cual dificulta mi conversión al liberalismo, claro.

PD2: También creo que Canciones populistas es lo peor que ha hecho Nacho Vegas. Unas letras panfletarias e insulsas, impropias de su genio, a miles de millones de años luz de la poesía salvaje de Cajas de música difíciles de parar o de canciones tan hermosas y violentas como El fulgor.

PD3: Pero hay que decir Nacho Vegas tiene derecho a hacer lo que le de la gana, independientemente de los que opinemos algunos de sus fans. Solo faltaría.

*Según los cristianos sí llegó. Jesús era el Mesías. Pero la segunda venida no se produjo nunca, y en vez del Reino de los Cielos vino la Iglesia.

jueves, 29 de diciembre de 2016

El amor negarestánico

El aperturismo asociado con el amor es en sí mismo un cierre aún más fuerte al mundo exterior. Los amantes se abren entre sí para cerrarse sobre sí mismos y respecto al exterior. 
Reza Negarestani, Ciclonopedia, pág. 424

Podrían preguntarse por qué extraigo exclusivamente citas relacionadas con el amor de esta extraordinaria novela, en la que se habla de mil cosas más (de hecho, apenas se teoriza sobre el amor). Pues no lo sé, me ha dado por ahí.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Ascension - broadcast (as above)


Sobre las epístolas paulinas

Las epístolas de Pablo Iglesias son rematadamente cursis, sobre todo si las comparamos con la brutal potencia retórica de las epístolas de San Pablo. 

PD: Como veis, no tengo nada que aportar a lo que sea que se esté debatiendo en Podemos, si es que se está debatiendo algo. 

PD2: Yo no veo telediarios ni leo periódicos* —¿porque tengo una vena elitista y pedante y los considero un delirante entretenimiento para las masas?—, mi recomendación para entender no ya a Podemos sino la estructura y las dinámicas de los partidos políticos en general es leer el clásico de Robert Michels Los partidos políticos: un estudio sociológico de las tendencias oligárquicas de la democracia moderna. Estoy casi seguro de que sigue siendo un libro actual.

*Al menos no deliberadamente. A través de Facebook de vez en cuando me asaltan noticias sobre candentes cuestiones de actualidad y no puedo evitar prestarles atención. De ahí que haya tenido noticias sobre las epístolas paulinas (y las errejonianas). 

jueves, 22 de diciembre de 2016

El eje indie-mesopotámico (Triángulo de Amor Bizarro - Baila Sumeria + El Columpio Asesino - Babel)





En el principio fue Oriente Medio, entidad viva y sentiente. Y lo será en el final. Es el alfa* y el omega de la tierra. Noise telúrico**, la antítesis de la música de las esferas...

*Como es sabido, la letra hebrea א (álef) no tiene equivalente fonético, se translitera según la vocal que la acompaña. La letra griega alfa sí que tiene equivalente fonético. Sobre esta cuestión habla Reza Negarestani en el Excurso VIII (Música bárbara y alfabetos sin vocales) de Ciclonopedia. Como también es sabido, Sócrates puede extraer conocimiento de un esclavo ignorante mediante la anámnesis con la condición de que el esclavo hable griego, es decir, que no sea un bárbaro. 

** Ray Brassier, otro autor englobado bajo la etiqueta de realismo especulativo, tiene un artículo sobre noise titulado La obsolescencia del género en el que señala que el término noise se refiere no tanto a un género concreto de música como a las zonas anómalas de interferencia entre los géneros: entre el post-punk y el free-jazz; entre la música concreta y el folk; entre la composición estocástica y el art-brut. Negarestani, en el ya mencionado Excurso VIII, señala que la palabra noise proviene de la palabra latina nausea, y esta a su vez del griego, y que designaba la sensación mareante que experimentaban los griegos al oír a los bárbaros.

PD: Puede que la lectura de Ciclonopedia me esté dejando el cerebro hecho polvo.

La Biblia desenterrada

La biblia desenterrada: una nueva visión arqueológica del antiguo Israel y el origen de sus textos sagrados, Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman.

Obra maestra. Lectura obligatoria.

PD: Hago estas declaraciones dogmáticas en vez de una reseña crítica en condiciones porque (1) soy extremadamente perezoso, como ya habré dicho un millón de veces, (2) no se me da bien hacer reseñas. Sea como fuere, es un libro buenísimo y lo recomiendo fervorosamente a los interesados en la historia de Israel y de la Biblia (que deberíais ser todos, dicho sea entre paréntesis).