martes, 4 de noviembre de 2014

Comentarios apresurados en torno al Dasein y el problema de su traducción

En El problema ontológico del advenir en el proyecto filosófico de Martin Heidegger, Dune Valle Jiménez -cuyo nombre me tiene completamente fascinado, aunque no viene muy a cuento mencionar esto, pero es que me ha recordado que debo leer la novela Dune ipso facto; y que agradece al profesor Jose Luis Rodríguez Molinero el haberle orientado en sus primeros pasos por el denso bosque heideggeriano (la metáfora es mía), dato que menciono solo porque Molinero fue también profesor mío y también me orientó, o al menos intentó hacerlo, con toda su buena voluntad y rigor filosófico, en el señalado bosque... todas las barbaridades y locuras que yo haya podido decir sobre el pensador de la Selva Negra son culpa exclusivamente mía, por supuesto-, sostiene que es preferible dejar el término Dasein sin traducir, al tratarse de un término técnico ampliamente reconocido. Además, cualquier traducción limitaría la amplitud de sentido que el término tiene. Dune -sigo fascinado con su nombre- hace referencia a las notas de la página 454 de la traducción de Ser y Tiempo de Rivera: "Dasein significa literalmente 'ser el ahí', y por consiguiente se refiere al ser humano, en tanto que el ser humano está abierto a sí mismo, al mundo y a los demás seres humanos pero Dasein alude también, indirectamente al abrirse del ser mismo, a su irrupción en el ser humano".

José Gaos, sin embargo, sí opta por traducir el término. El "ser ahí".

William T. Vollmann, en el glosario heideggeriano que incluye al final de su relato Pelo violeta, dice sobre la voz Das Man, apartándose notablemente de lo que se estila en los ambientes académicos, lo siguiente: "igual que un pez debe nadar por el agua, el Dasein ha de nadar por la 'gente', esos vecinos ónticos que tranquilizan al Dasein con charla intrascedental en el porche durante las largas tardes de verano mientras que al Dasein se le va la mano con la bebida y se olvida de que la culpa es fundamentalmente suya y debe morir". Sobre el término Dasein Vollmann se muestra más convencional, aunque algo impreciso, y dice: "literalmente, "Ser-ahí". El sujeto humano (tú y yo), definido desde el punto de vista de su finitud, temporalidad y caída en el Mundo".

PD: Tal vez, mis queridos y desconocidos lectores, entes fantasmales que pulaláis (o no) al otro lado de la pantalla, mis semejantes, mis hermanos, os estéis preguntando que por qué narices os cuento todas estas cosas, y alguno de vosotros tal vez se sienta inclinado a calificarlas como tediosas, pedantes, excesivamente centradas en un detalle sin el más mínimo interés para el común de los mortales, como es el del significado del Dasein, y no os faltará razón. Pero, puesto que el ser ahí con es un existenciario fundamental, las obras de un Dasein cualquiera -en este caso, mis textos deshilvanados, apresurados y repletos de digresiones- están estructuralmente orientadas hacia los otros, abiertas a ellos. De ahora en adelante, y para siempre, sirva esta última heideggerianada como justificación de la escritura compulsiva.

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