jueves, 17 de noviembre de 2016

El anuncio de la lotería (y III)

Se me olvidó decir una cosa —y además EL PEOR ANUNCIO DE LA HISTORIA requiere más de un análisis y más de dos: el infierno no es solo religioso, también es estético, como sabía Rosenkraz* y como prueba este anuncio, y hay que atreverse a bajar a él, por duro y desagradable que sea—, un detalle que pasé por alto en el primer visionado. Cuando el nieto va corriendo por la calle diciendo que les ha tocado el gordo, una señora se asoma a la ventana y le grita: «pero qué dices, chalao». En medio de esa vorágine de demencia y falsedad en que se ve envuelto un pueblo entero, esta mujer es la voz de la razón. Desgraciadamente, es una voz que clama en el desierto. 

*«Estamos inmersos en el mal y en el pecado, pero también en la fealdad», Rosenkraz, Estética de lo feo

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