Animales esencialmente paradójicos, los existencialistas errantes proclamamos que no es, en modo alguno, necesario moverse del sitio para viajar a los lugares más remotos de la galaxia. Sí es, no obstante, imprescindible dejarse llevar por ese ritmo anímico enloquecido, como si un fuerte viento y un anhleo de pasar al otro lado agitaran nuestro saltimbanqui espíritu.
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Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
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1. No hay que echar guisantes a la ensaladilla rusa. Ni a nada. Es más, no hay que comer guisantes. 1.2. A no ser que sean crudos. Directame...
Había oído calificar al espíritu con muchos adjetivos, pero nunca como saltimbanqui. Me ha gustado :D.
ResponderEliminarEl espíritu es inquieto y danzarín por naturaleza :)
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