viernes, 8 de julio de 2016

Apología de Jacques Derrida, o de la literatura como carta de amor

Derrida, el perverso, el corruptor supremo, el principal responsable de la degradación del conocimiento científico, el sofista salvaje que disuelve la filosofía en palabrería alocada, pura retórica, diseminación infinita de un sentido huidizo, inaprensible. La casa del logos (λóγος) se vino abajo y de entre sus polvorientas ruinas emergió Jacques Derrida, con su pedante pipa francesa, pelo blanco al viento, y una sonrisa maliciosa en los labios. He sido yo, dijo, y sus ojos irradiaban un extraño fulgor. He deconstruido el edificio entero. Me parecía demasiado fonologocéntrico. Son hermosas estas ruinas, doradas por la luz crepuscular de la metafísica occidental...

PD: Así, como el principal responsable de la degradación de conocimiento científico, nada menos, presenta Jesús G. Maestro a Jacques Derrida. El maestro francés nos dijo en La carta postal que la literatura era una carta de amor. Otros prefieren hablar de la Teoría de la literatura como categoría científica, apoyándose en el materialismo filosófico, lo que no deja de ser un disparate desde los propios presupuestos del materialismo filosófico. En todo caso, la teoría literaria sería un saber de segundo grado, crítico-filosófico, si se quiere, pero que no constituye de ningún modo una ciencia particular. En este blog creemos que la literatura es, aunque suene algo cursi dicho así sin más, más bien una carta de amor que un conjunto de ideas objetivadas en materiales literarios.

PD2: Si un docto crítico literario leyera, pongamos por caso, a Clarice Lispector, para extraer una serie de ideas y clasificarlas de modo muy sistemático y ordenado, pero no experimentara ese éxtasis cristalino, esa felicidad clandestina, que a mi muy subjetivo modo de ver late con pasión incontenible en la prosa de Clarice Lispector, puede que fuera un buen crítico, no digo que no, pero en el fondo ¿qué forma de leer a Lispector sería esa?, ¿no sería una forma triste?

PD3: La explicación del misterio es la repetición del misterio, dijo Clarice Lispector.

No hay comentarios: