martes, 8 de diciembre de 2015

Me estáis fastidiando una resaca cojonuda



Estas cosas pasan. Has salido a celebrar el cumpleaños de una amiga, por ejemplo, y al día siguiente tu casa se ve invadida por hordas de familiares gritones que reclaman tu presencia y atención. Y tú tienes que abandonar tu GOZOSO enclaustramiento autista para comer y hablar con ellos. Horrible.

Walter Benjamin decía que un inconveniente del estilo de vida soltero es tener que comer solo. A mí, por el contrario, eso me encantaría. Poder comer bocadillos de mortadela con aceitunas en cinco minutos, viendo Seinfeld, y no verse obligado a soportar sobremesas épicas, es más o menos mi idea del paraíso en estos momentos.

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