jueves, 23 de abril de 2015

Acerca de Philip K. Dick y los peligros del catolicismo psicodélico

Libros recomendables en esta fecha tan señalada: cualquiera de Philip K. Dick. Dick es el Shakespeare de la ciencia ficción, el Kafka del espacio exterior, el Chéjov de la esquizofrenia. Creía que la divinidad se manifestaba en forma de rayo de color rosa, que vivía otra vida en el siglo I, como cristiano perseguido por el Imperio, y que nuestra realidad era una ilusión. Tras las engañosas apariencias, el Imperio Romano seguía en pie. El FBI estaba implicado.

Un amigo suyo estaba aún peor de la cabeza que él: creía que Jesús era un hongo alucinógeno. Se fue al desierto de Judea a buscar el sagrado hongo, provisto de unas cajas de coca-cola, y al cabo de unos diez días encontraron su cadáver deshidratado (nadie dijo que el catolicismo psicodélico estuviese exento de peligros).


2 comentarios:

Beauséant dijo...

Este hombre era casi más divertido por su forma de vivir que por lo que escribía :)

en el fondo es una pena, porque no parecía el típico loco feliz en su locura, la suya era una locura dura, de las que te muerden los tobillos.

Señor S. dijo...

Sí, era un tipo peculiar, y su vida más bien caótica...

"Estoy iluminado por una luz sagrada que me fue disparada desde otro mundo. Veo lo que ningún otro hombre ve".

aunque también era capaz de tratar con ironía sus propias chifladuras, lo que no deja de ser un síntoma de lucidez... Dick solo hay uno XD