Tengo que confesar que los primeros centenares de páginas de este manuscrito realmente me engancharon. Llenas de acción, tienen todo lo que el lector de hoy busca en una buena historia. Sexo (en cantidad, incluidos el adulterio, la sodomía y el incesto) y también asesinatos, guerra, matanzas y demás.
El capítulo de Sodoma y Gomorra, con los «travestis» intentando seducir a los ángeles, es digno de Rabelais; las historias de Noé son Julio Verne puro; la huida de Egipto pide a gritos convertirse en una gran película... En una palabra, una verdadera bomba, bien estructurada, con multitud de giros argumentales, llena de invención, con la cantidad exacta de piedad y sin caer nunca en la tragedia.
sábado, 21 de marzo de 2015
Umberto Eco sobre la Biblia
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Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
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1. No hay que echar guisantes a la ensaladilla rusa. Ni a nada. Es más, no hay que comer guisantes. 1.2. A no ser que sean crudos. Directame...
¿Has leído El cementerio de Praga? No está nada mal; aunque se queda lejos de esa maravilla que fue El péndulo de Foucault.
ResponderEliminarNo, lo tengo pendiente... a mí me gusta mucho El nombre de la Rosa. Franciscanos, bibliotecas, asesinatos, sexo clandestino... todo cosas interesantes XD
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