AQUÍ y AQUÍ.
Poco más que añadir. El sábado estuvimos viendo la segunda trilogía de Star Wars y comprobamos que era tan delirantemente mala como la recordábamos. Creo que lo mejor es fingir que esas abominables películas no existen.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
-
1. No hay que echar guisantes a la ensaladilla rusa. Ni a nada. Es más, no hay que comer guisantes. 1.2. A no ser que sean crudos. Directame...
Si volviésemos a ver las películas que nos dejaron pegados a la silla de pequeños, seguramente no nos quedaríamos ni con dos.. El truco es conservar la inocencia de antes, algo imposible, o no volver nunca a abrir esos cajones de la memoria....
ResponderEliminarJeje, A mí la segunda trilogía ya me pareció espantosa en su tiempo. Cuando se estrenó "La amenaza fantasma" yo tenía 16 años y ya había visto un montón de veces la trilogía original, que me sigue pareciendo una absoluta obra maestra del cine y un relato a la altura de Homero XD
ResponderEliminar