Una revelación cuyo contenido –por absurdo que sea, por ejemplo que los asnos rosados cantan en el cielo de Venus– fuese algo que la razón y el lenguaje humano pudieran decir y conocer con sus propias fuerzas, dejaría de ser, por eso mismo, una revelación.
martes, 20 de mayo de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
-
1. No hay que echar guisantes a la ensaladilla rusa. Ni a nada. Es más, no hay que comer guisantes. 1.2. A no ser que sean crudos. Directame...

Soy de leer a mucho filosofos y no tengo uno favorito y por eso trato de leer a varios. Me interesa mucho el tema del existencialismo y por eso en general elijo este tema para educarme
ResponderEliminarJeje, muy bien. En este blog, pese al nombre, creo que poco se puede aprender sobre existencialismo.
ResponderEliminarDe Agamben, si te interesa, yo recomendaría, así para empezar, "Profanaciones". No es un autor fácil, pero creo que se puede disfrutar bastante.