Libro, en general, de muy recomendable lectura. No obstante, no podemos reprimirnos y nos vemos obligados a ponerle una pega, acaso pedante y quisquillosa. Dice Mairena que Heidegger es un filósofo casi antípoda de Nietzsche, un metafísico de la humanidad. Hay aquí casi una triple ofensa contra Heidegger. Ni antípoda de Nietzsche, ni metafísico, ni, menos aún, de la humanidad, la cual, como es evidente, no existe.
PD: Se trata, en el fondo, de menudencias. Gran maestro, Mairena; y grande el maestro de Mairena, Abel Martínez; y, cómo no, grande Antonio Machado.
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Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
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1. No hay que echar guisantes a la ensaladilla rusa. Ni a nada. Es más, no hay que comer guisantes. 1.2. A no ser que sean crudos. Directame...
Esto de valorar a los autores es como los colores, según los gustos ;)
ResponderEliminarjeje, sí, con eso estaría de acuerdo Mairena mismo, aunque sea un autor apócrifo.
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