domingo, 13 de septiembre de 2015

Seinfeld

Lo peor de estar talmúdicamente obsesionado con Seinfeld es tener que reprimir la compulsiva tendencia a comentar cualquier situación de la vida poniendo como ejemplo alguna escena de Seinfeld.

PD: Por no hablar de lo de tener que reprimir la tendencia a hablar todo el rato de escritores judíos: Saul Bellow, Jerzy Kosinski, Philip Roth, Isaac Bashevis Singer, Cynthia Ozick and so on...

2 comentarios:

Beauséant dijo...

Pero eso no tiene nada de malo, ¿no?

Todas las vidas acaban condensadas en un capítulo de Seinfeld, estoy seguro...

Señor S. dijo...

Para mí no, para el resto no sé... igual se hartan de mí, por pesado, y se cambian de acera al verme para no tener que hacer un "parar y charlar", que diría Larry David (mi obsesión ha continuado, como es natural, con Curb your enthusiasm, la serie de Larry David)