martes, 9 de junio de 2015
El demonio extranjero
Al parecer, la prosa de David Foster Wallace supone una amenaza para la esencia sintáctica de nuestro bienamado y hermoso lenguaje español. Y el espectro de Francisco Umbral, por extraño que parezca, sería el centinela encargado de protegernos —con su sonajero y sus sublimes naderías ebrias de eufonías— del perverso demonio extranjero. Esto es, al menos, lo que piensan algunos jóvenes escritores. A mí me la trae al pairo. Prefiero leer una novela de Philip K. Dick mal traducida y peor puntuada que la obra completa de don Francisco Umbral, de quien, por lo demás, habré leído la friolera de treinta libros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
-
1. No hay que echar guisantes a la ensaladilla rusa. Ni a nada. Es más, no hay que comer guisantes. 1.2. A no ser que sean crudos. Directame...
No hay comentarios:
Publicar un comentario