martes, 29 de enero de 2019

Los superhéroes y el genocidio cultural

Dice Iñárritu que las películas de superhéroes son un genocidio cultural. La pregunta, desde luego, es que a quién coño la importa la Cultura cuando tiene ante sí toda una mitología.

PD: ¡Abajo la Cultura!

domingo, 27 de enero de 2019

Microcrítica de Roma

Lenta y aburrida, pretenciosa y vacua, un producto expresamente diseñado para ganar un Oscar y que Netflix se legitime culturalmente. Se estetizan hasta las cagadas de perro. No he terminado de verla.

PD: Eso sí, está rodada magistralmente. Pero, vamos, que me aburre. 

PD2: Gravity me fascina.

sábado, 26 de enero de 2019

Lecturas 2018

Tarde y mal, pero hela aquí, la lista de lectura del año pasado (los asteriscos significan que son relecturas). No apunté lo que leí a partir de septiembre, que de todas formas fue poquísimo porque entré en una dinámica de trabajo, estudio y tremenda adicción a las series (en la que me temo que aún sigo inmerso, tal vez sin remedio). 

Enero

1. Ararat, Louise Glück 
2. Vita Nova, Louise Glück
3. Emociónese así: anatomía de la alegría (con publicidad encubierta), Eloy Fernández Porta
4. Romanticismo: una odisea del espíritu alemán, Rüdinger Safranski

Febrero

5. Historia del cristianismo, Alain Corbin
6. Historia de España, Pierre Villar
7. Herejes de Dune, Frank Herbert
8. El último de la estirpe, Fleur Jaeggy
9. El instante del peligro, Miguel Ángel Hernández

Marzo

10. Proleterka, Fleur Jaeggy
11. Cuentos reunidos, Cynthia Ozick
12. La guerra según Simone Weil, Maite Larrauri
13. Sexo y Filosofía: sobre mujer y poder, Amelia Valcárcel
14. Percepción y lectura en la filosofía de Simone Weil, Esteban Andrés García
15. La sociedad del cansancio, Byun-Chul Han
16. La agonía de Eros, Byun-Chul Han

Abril

17. El mito de la izquierda, Gustavo Bueno
18. El fruto de la nada, Maestro Eckhart
19. El Gatopardo, G. Tomasi di Lampedusa
20. Otra vuelta de tuerca*, Henry James
21. Dr. Jekyll y Mr. Hyde*, Robert L. Stevenson
22. Sobre la ilustración, Michel Foucault

Mayo

23. Viento de lo absoluto. ¿Existe una sabiduría mística de la posmodernidad?, Abis M. Haas
24. Manifiesto SCUM, Valerie Solanas
25. Constatación brutal del presente, Javier Avilés
26. Ficciones*, Jorge Luis Borges

Junio

27. El Aleph*, Jorge Luis Borges
28. Las ciudades invisibles, Italo Calvino
29. Cuentos completos, Andrés Caicedo

Julio

30. Drácula*, Bram Stoker
31. ¿Qué es la filosofía?, Giorgio Agamben
32. El último samurai, Helen DeWitt

Agosto

33. La soledad del Galápago, Sara Mesa

Septiembre

34. El monolingüismo del otro, Jacques Derrida
35. Feminismo pasado y presente, Camille Paglia

viernes, 25 de enero de 2019

El que pierde su vida la salvará

El primer impulso de cada persona consiste en afirmarse y desarrollarse. El segundo impulso consiste en salir de sí misma, en corregir su provincianismo y curar su soledad. Esto último es lo que hacemos cuando amamos a alguien, cuando realizamos un acto moral o cognoscitivo y cuando recibimos una obra de arte. Sin duda este proceso puede interpretarse como una ampliación o como una momentánea aniquilación de la propia identidad. Pero se trata de una vieja paradoja: «el que pierde su vida la salvará». 
C. S. Lewis 

domingo, 20 de enero de 2019

José Luis Villacañas - En mayo se juega todo

AQUÍ

El Marqués de Galapagar, Líder Supremo y único Lector de la Ética de la Razón Pura, está triste y enfadado, susurros melodramáticos se escapan de su boca de chancla. 

Elogio y refutación de Íñigo Errejón (con un paréntesis sobre Kant)

Acaba de contar Errejón que una vez comió cocido dos días seguidos, o que cenó el cocido de la comida —no me he enterado bien, estoy viendo la tele prestándole una atención flotante, porque a la vez estoy leyendo un artículo sobre los dos niveles ontológicos que se dan en el sistema filosófico kantiano, el realismo empírico y el idealismo trascendental, que es algo que suena aburrido y abstruso a más no poder pero que a mí me interesa hasta el punto de que a veces, antes de dormirme, pienso en ello*—, pero que después tiró lo que sobraba para evitar la tentación de comer por tercera vez consecutiva cocido. Es elogiable el buen gusto de Errejón, pero he de decir que yo, hace un par de semanas, comí cocido tres días seguidos, y que no pasa nada por hacerlo porque el cocido es lo máximo en materia culinaria.

*También he pensado algo aún más aburrido y abstruso, en la línea del pensamiento kantiano: que el MARC (catalogación legible por ordenador) puro era algo así como un sistema ideal de catalogación que hacía posible las múltiples instanciaciones de los sistema MARC empíricos que se han ido desarrollando desde los años sesenta y que, por tanto, ambos niveles ontológicos, idealismo trascendental y realismo empírico, son claramente discernibles en la historia de la catalogación legible por ordenador.

jueves, 10 de enero de 2019

miércoles, 9 de enero de 2019

Cosas sin gracia

El dolor de estómago, desde luego, es algo que no tiene ninguna gracia, pero aún menos gracioso es ver a un cómico español ofendido porque su humor, ay pobre, ay infelice, ha ofendido a alguien.

lunes, 7 de enero de 2019

Me gusta ser neoliberal: el supermercado de las identidades de quita y pon

AQUÍ 

El sujeto soberano se constituye a sí mismo eligiendo libremente en el supermercado de las identidades. ¡Elija qué quiere ser! ¡Sin restricciones! ¡Identidades al gusto del consumidor! 

PD: Nunca había leído una defensa tan radical de la subjetividad neoliberal. El énfasis en la libre elección individual y en las posibilidades ilimitadas de autorrealización raya en el delirio. 

PD2: Y mejor no hablar de esa nivelación axiológica en la que el bien y el mal dejan de tener validez, o del grotesco disparate que supone considerar el intento de asesinar a Warhol un gesto digno de alabanza.

miércoles, 2 de enero de 2019

El anuncio de Campofrío, o el extraño caso de los cómicos lloricas

Se me olvidó decir que el anuncio ese de los cómicos lloricas es una ridiculez lamentable. Dicho queda.

PD: Y, evidentemente, mientras escuchan el llanto patético de los cómicos lloricas y los aplausos de los atontados que jalean el anuncio como un hito en la historia de la libertad de expresión y la lucha contra la corrección política, un gobierno responsable debería estar pensando en cómo imponer una drástica reducción del consumo de carne en España, dado el tremendo impacto medioambiental de la industria ganadera. 

lunes, 31 de diciembre de 2018

Posposmodernismo: la narrativa de DFW

Como estoy de vacaciones, tengo tiempo para entretenerme leyendo una tesis doctoral sobre la narrativa de David Foster Wallace, escrita por Carlos Cerdeña de la Rosa. Lo malo es que ya he leído exactamente 69 páginas —la tesis tiene unas escasísimas 240 páginas— y he tenido que tragarme una sarta de topicazos académicos en la que no aparece DFW por ninguna parte: Walter Benjamin y el arte en la era de la reproducción técnica, Baudelauire y el flaneur, Fukuyama y el fin de la Historia y etcétera y etcétera (la misma matraca de siempre).

El posposmodernismo sería una fase de transición entre el capitalismo tardío y un nuevo modelo comunitario. El concepto, a mi juicio, es arbitrario y apenas está definido. Supongo que con posposmodernismo, acordándonos de la célebre definición de Jameson de la posmodernidad como lógica cultural del capitalismo tardío, se hace referencia a la lógica cultural de ese supuesto periodo de transición que vendría a continuación del capitalismo tardío. 

Posposmodernismo haría referencia, no a un modo de producción, sino a la lógica cultural que seguiría al derrumbe de ese modo de producción. Pero el problema es que la narrativa de DFW —quien ciertamente no era un autor posmoderno— no da cuenta de un mundo poscapitalista sino más bien de ese capitalismo tardío, agonizante, esquizofrénico, de ese mundo de Sonrisas Profesionales, adicción al entretenimiento y empleados de Hacienda que se pasan cuatro días muertos sobre su mesa sin que nadie se de cuenta (y si calificamos a DFW como posposmoderno por venir después de los posmodernos clásicos de los años cincuenta como Gaddis y por haberse criado con la televisión, ¿la siguiente generación sería de escritores posposposmodernos por haberse criado con vídeos de youtube? ¿Y cuál es el límite de prefijos que admite la modernidad?)

Si hubiese que poner dos prefijos al término modernidad para calificar la narrativa de DFW, yo optaría directamente por calificarla de antiposmodernismo. Porque DFW asumió el legado posmoderno —Pynchon, Barth, etcétera— y usó muchos de sus recursos, pero se opuso a sus consecuencias. Se aprovechó de su método y luchó contra su doctrina, por así decirlo. 

PD: En todo caso, ya digo que solo he leído 69* páginas, así que tal vez en las restantes el concepto de posposmodernidad —del que he de decir que ya a priori recelaba, porque me parece o bien una broma, o bien una denominación meramente provisional— se defina mejor. Y se empiece a hablar de una vez de DFW.

PD2: La cuestión de cómo categorizar la narrativa de DFW es interesante, sin duda, pero también habría que decir que La broma infinita es simple e indudablemente la mejor novela jamás escrita y trasciende géneros y épocas y no se acaba nunca. 

PD3 (Habiendo leído más de 69 páginas): En determinado momento, Carlos Cerdeña, acumulando tópicos y continuando con la proeza de escribir una tesis sobre DFW en la que casi no se habla de DFW, equipara la frase de Höderlin donde crece el peligro, crece también lo que salva, usada por Heidegger, con la frase de Nietzsche lo que no te mata te hace más fuerte y con lo sublime kantiano. Las conexiones son bastante peregrinas, la verdad. Según Carlos Cerdeña, la frase de Nietzsche es una deformación posmoderna de la realidad, ya que nunca dijo la frase tal y como se ha incorporado al imaginario colectivo. Pero la variación es mínima. Nietzsche escribe en El crepúsculo de los ídolos: «De la escuela militar de la vida. Lo que no me mata me hace más fuerte.» Yo no veo deformación por ninguna parte. 

PD4 (Habiendo leído más de 90 páginas): En otro determinado momento, Carlos Cerdeña dice que la inversión del platonismo de Deleuze sería la versión filosófica de la honestidad brutal de DFW. A esto no le veo sentido alguno por más vueltas que le doy. Invertir el platonismo es algo que podríamos calificar como un proyecto metafísico —que, por decirlo rápidamente, consistiría en comprender las Ideas no como el modelo al que se ajustan los entes, no como lo primero, lo que da forma, principios constituyentes supremos, sino como resultado, como efecto, como producto— mientras que la honestidad brutal, la nueva sinceridad, ¿no es una ética? ¿Cómo se relacionan la inversión del platonismo y la honestidad brutal? Según Carlos Cerdeña, si es que he entendido algo, lo que tienen en común es que buscan una respuesta más allá de la ironía, pero a esto sigo sin verle sentido...

PD5 (En la página 102): Seguimos el recorridos por los tópicos de la filosofía continental, esta vez el ultramanido y cansino Debord y La sociedad del espectáculo. DFW sigue sin aparecer. Es el Gran Ausente de una tesis dedicada a su narrativa.

PD6: Dice Carlos Cerdeña que 4'33" es una obra de puro silencio, pero ¿no es lo contrario, una obra que demuestra que el puro silencio no existe?

PD7 (En la página 108): Otro tópico, los no-lugares de Marc Augé, concepto estúpido donde los haya. ¿Los supermercados y los aeropuertos no son lugares? Por favor...

PD8 (Alrededor de la página 170): Por fin se empieza a hablar de DFW y de sus influencias literarias. 

PD9 (Conclusiones): Dice Carlos Cerdeña que una de las alternativas propuestas por DFW al aburrimiento y a la alienación es convertirse en king of a skull-sized kingdom, pero la propuesta de DFW es totalmente opuesta (quizá yo he entendido mal a Carlos Cerdeña, porque de hecho él habla sobre el tema de la atención y la vida adulta tal como lo trata DFW, lo que no concuerdan con la propuesta de convertirse reyes del tamaño de nuestro cráneo): prestar atención a lo que ocurre fuera de mí, rechazar convertirme en king of a skull-sized kingdom, salir de mi diminuto reino solipsista.

*Aunque sé que es absurdo y no viene a cuento, no he podido resistirme a coger El ermitaño de la calle 69, de Jerzy Kosinki, en busca de alguna jugosa cita sobre el famoso número. Extraigo esta: «Desordenadamente encariñados el uno con el otro, los dos números se encuentran a menudo y, uniendo sus extremos opuestos en apretado abrazo, se convierten en el número sesenta y nueve o noventa y seis, que para Kosky significan lo mejor en las relaciones humanas».

Para acabar de una vez por todas con las identidades

Todas las identidades son asquerosas.

¡Abajo las patrias! ¡Abajo los individuos! ¡Viva Deleuze!

lunes, 24 de diciembre de 2018

Newtonmas

AQUÍ.

Resulta curioso que la Navidad atea se celebre en honor de Isaac Newton, un fervoroso cristiano que dedicó gran parte de su vida al estudio de la Biblia y a intentar predecir la segunda venida de Jesucristo. 

sábado, 15 de diciembre de 2018

Solo lo que es justo es legítimo

La democracia, el poder de los más, no es un bien. Es un medio con vistas al bien, estimado eficaz con razón o sin ella. Si la República de Weimar, en lugar de Hitler, hubiera decidido por vías rigurosamente parlamentarias y legales meter a los judíos en campos de concentración y torturarlos con refinamiento hasta la muerte, las torturas no habrían tenido ni un átomo de legitimidad más de la que ahora tienen. Ahora bien, algo parecido a esto no es totalmente inconcebible.
Simone Weil, Sobre la supresión general de los partidos políticos 

viernes, 14 de diciembre de 2018

Aceptamos Izquierda Posmoderna como animal mitológico

IZQUIERDA POSMODERNA: Animal mitológico capaz de destruir la civilización occidental. Nadie le ha visto jamás, pero protagoniza las pesadillas de ciertos periodistas y críticos culturales. Se le atribuyen malignos poderes sobrenaturales. Monstruo informe creado por algunos filósofos alemanes y franceses. Los filósofos y su jerga ininteligible, ya se sabe, son la gente más perturbada y peligrosa del planeta. Su maldad no tiene límites. Por su culpa surgió la Izquierda Posmoderna, que a su vez tiene la culpa de absolutamente todo. 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Extrañezas, lejanías, desarraigos, melancolías y algunos raros y bellos momentos de felicidad

Creo que este sería un buen título para unas memorias. Aunque creo que nunca las escribiré. 

España, un país para atravesar huyendo

Aún recuerdo cuando un grupo de neonazis intentó pegarme una paliza en la calle ancha de León. Es un recuerdo difuso, porque hará unos quince años que pasó, pero aún me acuerdo. Era de noche, volvía de fiesta y me dirigía a la parada del autobús de Santo Domingo. Me rodearon, mirándome fijamente, y me preguntaron si me sentía español. Dije que sí (me hubiera gustado contestar que no, que me sentía albanokosovar, pero estaba acojonado). 

Uno de ellos (eran cuatro o cinco) replicó que entonces por qué llevaba el pelo largo, y me tiró el gorro al suelo (era invierno, hacía mucho frío). Eché a correr (era obvio que iban a darme una paliza), crucé la plaza de Santo Domingo a toda hostia y al poco rato me di cuenta de que me llamaban desde un coche de policía. Me subí en el coche, dimos una vuelta, no vimos a los neonazis por ningún lado y luego los policías esperaron conmigo hasta que cogí el autobús.

Total, que cuando escucho a los neofascistas de Vox hablar de España mi primer impulso es echar a correr. Como se dice en Los Reconocimientos de Gaddis, España es un país para atravesar huyendo.

PD: Y como dice Simone Weil: el gran animal es siempre asqueroso. El gran animal, es decir, la patria, lo colectivo, entendida como instancia trascendente, objeto de idolatría.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Drama tras drama

Después de haber estado a punto de morir brutalmente atropellado en un paso de peatones —hoy he surcado velozmente varios pasos de peatones, con el corazón palpitante— los dramas continúan: he comprado, sin darme cuenta, pan bajo en sal, que no sabe a nada, y chorizo dulce en vez de picante. Una vez compré, también sin darme cuenta, cerveza sin alcohol, algo que no tiene el menor sentido si no vas a conducir después de beber. En fin, that's life.

viernes, 30 de noviembre de 2018

El último de la fila - Aviones plateados



No sé si será por haber estado a punto de morir atropellado en un paso de cebra, dicho sea con énfasis dramático, o por estar lejos de León —si me sacan de León yo no sé cantar, yo no sé reír*—, pero al escuchar El último de la fila he tenido un episodio proustiano de rememoración involuntaria de la infancia perdida y me he acordado de cuando lo escuchaba de pequeño, en el coche de mi tía —un glorioso Seat 127 verde— que era muy fan.

*Tampoco nos pasemos, los lenoeses podemos reír lejos de León, aunque lo echemos de menos.

Todo el mundo fantasea con una muerte dramática

Hace un rato, al salir del trabajo, casi me atropella un coche en un paso de peatones. El conductor se disculpó, dijo que no me había visto, y yo le creí y acepté sus disculpas diciendo que suponía que no tenía intención de atropellarme, pero que menudo susto me había llevado. 

Después de que se me pasara el susto, recordé la certera sentencia de algún filósofo medieval de cuyo nombre no logro acordarme, a saber, que nuestra vida no nos pertenece, solo nos es dada en usufructo, y también, cómo no, me acordé del estar a la muerte heideggeriano. 

lunes, 26 de noviembre de 2018

Love

Una serie horrible sobre dos parejas irritantes. No sé por qué la estoy viendo.

PD: ¿No iban a hacer un serie de Dune? Necesito ciencia ficción de la buena

domingo, 25 de noviembre de 2018

Breves notas sobre Scream 4

Una gran obra del autorreferencialismo y la metaironía. 

PD: El problema con la ironía, como sabemos, ya fue perfectamente diagnosticado por DFW. Ahora tal vez lo que nos toque sea averiguar cuál es el problema con la nueva sinceridad y el arte postirónico...

viernes, 23 de noviembre de 2018

¿Me contradigo?

Dos de las cosas que más me gustan son a) la música pop superficial y b) la profundidad abismal de la mística tipo Eckhart, que viene a identificar a Dios con la nada*.

*Un materialista cabal diría que la nada es una pseudoidea, pero yo, ay, no soy demasiado cabal... (Dios existe, Dios no existe, un caso de contradictorios verdaderos, diría Simone Weil)

Sobre Joe Crepúsculo

Es un genio.

Apoteosis bibliotecaria

Trabajar en un biblioteca y estudiar movidas biblioteconómicas en los ratos libres y, para colmo, soñar una noche que me quedaba a dormir en la biblioteca. 

PD: Creo que yo también puedo decir, como DFW, que no soy un tipo interesante, porque básicamente me paso la vida en una biblioteca.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Brevísimas y totalmente insustanciales notas sobre comunismo y fascismo

Veo a los comunistas de tuiter explicando que el comunismo es una ideología que respeta los derechos humanos y el fascismo una que no lo hace.

Sin entrar en esta alucinante simplificación —y extraña caracterización del comunismo—, seguramente fruto de algún acalorado debate, marcado por los medios de comunicación, entre militantes/activistas/opinadores, hay que recordar, mal que les pese a algunos jóvenes ideologizados que parecen no hacer caso a Marx y pasan olímpicamente del estudio de la historia*, que en la URSS —también hay que aclarar que la URSS no es el comunismo— el proceso de industrialización provocó la muerte de millones de campesinos (y si los comunistas tuiteros no son capaces de reconocer esto, pues, en fin, habrá que decir que son unos miserables)

PD: Sobre el concepto de comunismo en el joven Marx, me remito otra vez a mi reseña de los Manuscritos de economía y filosofía, que escribí con unos veinte años, así que sed buenos. AQUÍ.

PD2: Recomiendo fervorosamente, a quien quiera dejar de lado los debates chorra sobre la URSS y el comunismo, propios de periodistas, el magnífico libro 1917. La revolución rusa cien años después.

*Dicho sea con cariño, pues yo también fui un joven extremadamente ideologizado y con una fe ciega en la revolución y el comunismo.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Días en que valdría más no salir de la cama

Hay días en que valdría más no salir de la cama. 

Días en los que, por ejemplo, se te estropea el calentador y no puedes ducharte, y como ha estado lloviendo toda la noche y tú has dejado la ropa tendida, está empapada, y además es domingo y todo está cerrado y no has ido a hacer la compra y casi no tienes comida, y afuera sigue lloviendo y es un día gris y no te apetece bajar a comprar el pan ni cocinar ni nada, y tendrías que fregar los platos, con agua fría, porque el maldito calentador no enciende, y hacer algo con el montón de ropa que se acumula en la silla de tu habitación. 

Pero decides hacer un café, encender un cigarro* —café y cigarros, esa es la combinación—, leer un poco Nuestro grupo podría ser tu vida: escenas del indie underground norteamericano (1981-1991), de Michael Azerrad, y escuchar un directo de Black Flag y esperar absurdamente que lo del calentador y lo de la falta de víveres se solucione por arte de magia.

*Has vuelto a fumar a diario aunque tienes planeado volver a dejarlo.

Diálogos ciberplatónicos (lo que piensa el TecnoNúcleo)

En la evolución reciente de La morada de los existencialistas errantes , el blog cruza una línea tecnológica y emocionalmente cruda. El dolo...