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jueves, 22 de noviembre de 2018

Brevísimas y totalmente insustanciales notas sobre comunismo y fascismo

Veo a los comunistas de tuiter explicando que el comunismo es una ideología que respeta los derechos humanos y el fascismo una que no lo hace.

Sin entrar en esta alucinante simplificación —y extraña caracterización del comunismo—, seguramente fruto de algún acalorado debate, marcado por los medios de comunicación, entre militantes/activistas/opinadores, hay que recordar, mal que les pese a algunos jóvenes ideologizados que parecen no hacer caso a Marx y pasan olímpicamente del estudio de la historia*, que en la URSS —también hay que aclarar que la URSS no es el comunismo— el proceso de industrialización provocó la muerte de millones de campesinos (y si los comunistas tuiteros no son capaces de reconocer esto, pues, en fin, habrá que decir que son unos miserables)

PD: Sobre el concepto de comunismo en el joven Marx, me remito otra vez a mi reseña de los Manuscritos de economía y filosofía, que escribí con unos veinte años, así que sed buenos. AQUÍ.

PD2: Recomiendo fervorosamente, a quien quiera dejar de lado los debates chorra sobre la URSS y el comunismo, propios de periodistas, el magnífico libro 1917. La revolución rusa cien años después.

*Dicho sea con cariño, pues yo también fui un joven extremadamente ideologizado y con una fe ciega en la revolución y el comunismo.

sábado, 19 de mayo de 2018

La teoría marxista del valor, ¿un anacronismo?

En cualquier discusión sobre la teoría del valor de Marx llega un momento en el que alguien señala su carácter anacrónico. Marx, efectivamente, era un tipo muy siglo XIX. Pero ¿el hecho mismo de que se esté discutiendo su teoría no es la prueba de que no es anacrónica? 

PD: Por mi parte, pienso que la obra de Marx es un hito fundamental en la historia del pensamiento, lo que no significa, por supuesto, que no se le puedan hacer críticas.

jueves, 9 de junio de 2016

Antoni Dómenech - Capitalismo y modernidad



El vídeo es bastante largo, pero merece la pena. La conferencia como tal acaba la hora más o menos, luego ya son preguntas y tal.

Suscribo con todas mis fuerzas la frase «yo espero que haya una revolución antes de que lleguemos al cincuenta por ciento [de paro], una revolución que deje a la revolución bolchevique como una cosa moderada».
El capital nace chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza
Marx, El capital 

sábado, 14 de mayo de 2016

El estilo del Manifiesto Comunista

El Manifiesto comunista es una obra maestra retórica, política y filosófica y, como dice Umberto Eco, debería estudiarse en el colegio: 
Aparte de la capacidad ciertamente poética de inventar metáforas memorables, el Manifiesto sigue siendo una obra maestra de oratoria política (y no sólo eso) y debería estudiarse en el colegio con las Catilinarias y el discurso shakespeariano de Marco Antonio ante el cadáver de César. Entre otras cosas porque, dada la buena cultura clásica de Marx, no podemos excluir que precisamente estos textos le sirvieran de base.
Umberto Eco, «Sobre el estilo del Manifiesto», en Sobre literatura 

martes, 7 de abril de 2015

¿Qué fue del marxismo analítico?

¿Qué fue del marxismo analítico? (En la muerta de Gerald Cohen), Antoni Doménech.

PD: Lo que me gustaría, en realidad, no es tanto saber qué fue del marxismo analítico como saber de quién es la ilustración que encabeza el texto de Doménech. Me suena de algo, pero no sé de qué. Si alguien tuviera información al respecto y me la comunicara, se ganaría mi gratitud eterna.

lunes, 6 de octubre de 2014

El manifiesto comunista

Helo aquí. Magnífica edición de Santiago Gómez Crespo, con un montonazo de notas a pie de página que explican, aclaran y amplían conceptos imprescindibles.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Noticias de la antigüedad ideológica: Marx/Eisenstein/El Capital

Dura casi nueve horas, así que tómenselo con calma; pero no dejen de ver esta GRAN película de Alexander Kluge.

Primera parte.



Segunda parte.



Tercera parte.




Y, a modo de epílogo, pueden leer este artículo de Alan Pauls, El capital filmado por Alexander Kluge.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Orgullo comunista

¡Exprópiese!
Nos reprocháis, pues, el querer abolir una forma de propiedad que no puede existir sino a condición de que la inmensa mayoría de la población sea privada de propiedad. En una palabra, nos acusáis de querer abolir vuestra propiedad. Efectivamente, eso es lo que queremos.
Marx y Engels, Manifiesto del partido comunista 

PD: Nada de acuerdo con los análisis geopolíticos de Pablo Iglesias, sin embargo. Solidaridad con el pueblo sirio. Esto ya es otra cosa.

Nada de acuerdo con la paranoia izquierdista, ni con su ahora voy, hago chas y... ¡Magia, todo se ha solucionado como por encantamiento! O, al menos, eso es lo único que soy capaz de deducir de la posición de Izquierda Anticapitalista que, o me la explican muy despacio, o consiste en no hacer nada y que desde abajo (¿abracadabra?) se solucione todo. Tampoco he logrado enterarme de en qué consiste, exactamente, apoyar a una Siria libre y democrática, sin injerencias de ningún tipo. ¿Rezamos? Pero, de rezar, si somos creyentes, estaríamos pidiendo una injerencia divina (muy dudosa). Lo que la izquierda no puede hacer es atribuirse poderes divinos, tales como conjugar contrarios (no a esto y no a lo contrario) ni parapetarse en una inmaculada atalaya de pureza moral fruto de no tomar ninguna decisión.

Pero todo esto es un jaleo monumental y mi opinión no debe ser tenida muy en cuenta. Desde luego, pienso que la posición de algunos izquierdistas, según los cuales ni siquiera hubo un levantamiento contra la dictadura porque no había dictadura y Bachar el Asad siempre ha sido un buen anti-imperialista, y todo es producto de la CIA e Israel, es un delirio aberrante, aderezado con los habituales ramalazos antisemitas tan aplaudidos por estos lares (Israel es el mal, los regímenes teocráticos el colmo de la libertad, claro que sí).

Citaré, para finalizar, un conocido pasaje de Weber, que no aclara mucho la cuestión, pero que usamos aquí a modo de visión hipergeneral de la política.
El mundo está regido por los demonios y que quien se meta en política, es decir, quien accede a utilizar como medios el poder y la violencia, ha sellado un pacto con el diablo, de tal modo que ya no es cierto que en su actividad lo bueno produzca lo bueno y lo malo el mal, sino que frecuentemente sucede lo contrario. Quien no vea esto es un niño, políticamente hablando.
Max Weber, La política como vocación 

Diálogos ciberplatónicos (lo que piensa el TecnoNúcleo)

En la evolución reciente de La morada de los existencialistas errantes , el blog cruza una línea tecnológica y emocionalmente cruda. El dolo...