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jueves, 9 de diciembre de 2021

Breves consideraciones en torno a Feria, el tan afamado y polémico libro de Ana Iris Simón

Me pongo a leer Feria un rato. El tan afamado y polémico libro de Ana Iris Simón me produce un tedio mortal. 

PD: Sigo en modo gruñón, en efecto.

PD2: El libro no parecer ser más que una crónica familiar. La polémica supongo que tendrá que ver con esa tontapollez —no voy a parar de usar esta palabra, porque es lo máximo— llamada guerras culturales. 

viernes, 24 de mayo de 2019

Entrevistas breves sobre el raro placer de la lectura

—La mejor situación para ponerse a leer literatura en serio es estar encerrado en casa, cobrando el paro. En esta supuestamente desgraciada situación te puedes pasar tranquilamente unas seis o siete horas diarias leyendo. Puedes hacer breves pausas para mirar por la ventana y echar un vistazo al mundo más allá del texto, un mundo tranquilo de tejados rojos y cielos serenos, un mundo que se prosternará ante ti, ante tu mirada errante y alucinada que oscila entre la realidad sugerida por la lectura, no por ello menos intensa, menos vívida, y la realidad filtrada por tus intuiciones sensoriales. Naturalmente, de vez en cuando puedes bajar a prepararte un café revitalizante y luego proseguir con tu lectura incesante, y levantarte y dar vueltas ensimismado alrededor de la habitación, rumiando lo que vas leyendo. Puedes permanecer callado y feliz durante horas, enfrascado en esos raros, fascinantes, paradójicos laberintos verbales en los que te encuentras a ti mismo y a la vez te pierdes a ti mismo. Sumergido en otro mundo, en el mundo de otro, inventado por otro, pero habitado ahora por ti y resucitado por el hecho de que tú lo estás leyendo...

sábado, 26 de enero de 2019

Lecturas 2018

Tarde y mal, pero hela aquí, la lista de lectura del año pasado (los asteriscos significan que son relecturas). No apunté lo que leí a partir de septiembre, que de todas formas fue poquísimo porque entré en una dinámica de trabajo, estudio y tremenda adicción a las series (en la que me temo que aún sigo inmerso, tal vez sin remedio). 

Enero

1. Ararat, Louise Glück 
2. Vita Nova, Louise Glück
3. Emociónese así: anatomía de la alegría (con publicidad encubierta), Eloy Fernández Porta
4. Romanticismo: una odisea del espíritu alemán, Rüdinger Safranski

Febrero

5. Historia del cristianismo, Alain Corbin
6. Historia de España, Pierre Villar
7. Herejes de Dune, Frank Herbert
8. El último de la estirpe, Fleur Jaeggy
9. El instante del peligro, Miguel Ángel Hernández

Marzo

10. Proleterka, Fleur Jaeggy
11. Cuentos reunidos, Cynthia Ozick
12. La guerra según Simone Weil, Maite Larrauri
13. Sexo y Filosofía: sobre mujer y poder, Amelia Valcárcel
14. Percepción y lectura en la filosofía de Simone Weil, Esteban Andrés García
15. La sociedad del cansancio, Byun-Chul Han
16. La agonía de Eros, Byun-Chul Han

Abril

17. El mito de la izquierda, Gustavo Bueno
18. El fruto de la nada, Maestro Eckhart
19. El Gatopardo, G. Tomasi di Lampedusa
20. Otra vuelta de tuerca*, Henry James
21. Dr. Jekyll y Mr. Hyde*, Robert L. Stevenson
22. Sobre la ilustración, Michel Foucault

Mayo

23. Viento de lo absoluto. ¿Existe una sabiduría mística de la posmodernidad?, Abis M. Haas
24. Manifiesto SCUM, Valerie Solanas
25. Constatación brutal del presente, Javier Avilés
26. Ficciones*, Jorge Luis Borges

Junio

27. El Aleph*, Jorge Luis Borges
28. Las ciudades invisibles, Italo Calvino
29. Cuentos completos, Andrés Caicedo

Julio

30. Drácula*, Bram Stoker
31. ¿Qué es la filosofía?, Giorgio Agamben
32. El último samurai, Helen DeWitt

Agosto

33. La soledad del Galápago, Sara Mesa

Septiembre

34. El monolingüismo del otro, Jacques Derrida
35. Feminismo pasado y presente, Camille Paglia

jueves, 5 de julio de 2018

jueves, 28 de junio de 2018

Por qué los progres escriben mal

¿Cómo no van a escribir mal si no leen a Mario Vargas Llosa ni a Camilo José Cela* porque creen que la literatura es un concurso de belleza moral? 

*Aquí uso una definición de progre muy restringida: dícese de las personas que no leen a Mario Vargas Llosa ni a Camilo José Cela porque creen (erróneamente) que la literatura es un concurso de belleza moral (no lo es, ya lo dijo Philip Roth). La idea de progreso en general, por lo demás, es pura superstición. Una idea mil veces refutada. Simone Weil, por ejemplo, criticó la idea de progreso con su habitual lucidez en Reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresión social.

PD: Esta repentina reivindicación de Mario Vargas Llosa y de Camilo José Cela viene a propósito de Andrés Caicedo. Andrés Caicedo era muy fan de Mario Vargas Llosa y al parecer estaba fascinado con Oficio de tinieblas 5, de Camilo José Cela. Y yo soy muy fan de Andrés Caicedo, así que, por alguna propiedad lógicomatemática, he de reivindicar la grandeza literaria de Mario Vargas Llosa y de Camilo José Cela.

miércoles, 13 de junio de 2018

Silvia Broome - Sobre librerías, melancolía y días lluviosos

AQUÍ

Sobre bibliotecas, alegrías y días soleados



Me acuerdo de cuando trabajé en la Biblioteca pública de Badajoz y encontré ¡Que viva la música!, de Andrés Caicedo, mientras estaba ordenando libros. Hacía años, muchos años, había estado bastante obsesionado con Andrés Caicedo, pero en aquel entonces ¡Que viva la música! estaba descatalogada. 

(Aquel entonces, ese tiempo difuso en el que se sitúa toda narración)

Era una extraña obsesión, ya que apenas había leído tres o cuatro cuentos de Andrés Caicedo, y algunos fragmentos de obras de teatro, que había ido encontrando por Internet y que había imprimido. Releía una y otra vez esos fragmentos. Los había imprimido encabezados por una foto de Andrés Caicedo. Tenía el pelo largo, estaba delgadísimo, se había suicidado muy joven y era el Joyce de Cali. Para mí era un mito.

Así que encontrarme inesperadamente con la novela ¡Que viva la música! tantos años después fue un acontecimiento feliz. Me autopresté la novela y nada más llegar a casa me puse a leerla. La leí de una sentada. Afuera un sol abrasador, inmisericorde, fustigaba la ciudad sin piedad.

(Moraleja del post: ordenar libros es una actividad más que recomendable)

domingo, 3 de junio de 2018

De la crisis como tema a la crisis como paisaje

AQUÍ Vicente Luis Mora habla de nuestras* vidas precarizadas. 

*Me incluyo, en calidad de bibliotecario intermitente e itinerante. Me voy otra vez a Badajoz, con otro contrato temporal, aunque esta vez, al menos, es a jornada completa. 

sábado, 2 de junio de 2018

De cómo la lectura afecta irremediablemente a la vida

Despúes de leer a Borges, por ejemplo, ya no es posible buscar libros en las estanterías. Después de leer a Borges, ese fundamental, decisivo, acaso inevitable y sin duda alguna feliz acontecimiento en la vida de todo ser humano, uno fatiga anaqueles.

martes, 24 de abril de 2018

La distinción

Se publica tanta basura que no escribir y no leer debería ser considerado un signo de distinción social.

jueves, 19 de abril de 2018

Dudas literarias repentinas

¿Qué fue de Tao Lin? ¿La gente se acuerda de Tao Lin? ¿Alguien lee todavía a Tao Lin? ¿Aún hay osados críticos literarios comparando a Tao Lin con Samuel Beckett? 

Espero que al menos la respuesta a la última pregunta sea no.

martes, 17 de abril de 2018

Escritores españoles contra el pudor

AQUÍ Manuel Vilas.

AQUÍ Laura Fernández.

Por mi parte, pienso casi exactamente al revés. Toda literatura es artificio, sobre todo la literatura del yo: las Confesiones de San Agustín, las de Rousseau, etcétera. 

Y creo que una poética del pudor —como la de Anne Carson, por poner un ejemplo— puede ser mucho más interesante literariamente que una poética del destape.

(Digo que puede ser, no que necesariamente lo sea; tengo la poesía completa de Manuel Vilas y me parece una maravilla)

¿Sería Fleur Jaeggy, con su prosa precisa, cristalina y elusiva, un ejemplo de poética del pudor, de literatura de la negación del yo? Estoy convencido de que Fleur Jaeggy sabe que el yo es nada. 

Toda literatura es literatura de la negación del yo.

PD: Esta posdata será extremadamente narcisista —y tal vez contradictoria, ya que yo no paro de alabar la gloria de lo impersonal (y confieso que concibo la negación mística del yo como la libertad y la alegría supremas) pero yo no soy yo, evidentemente; soy, como mucho, la máscara abstracta, no el hombre de carne y hueso que teclea delante de la pantalla— porque a continuación me citaré a mí mismo con letras grandes:
No hay más un yo en el lugar del viento

viernes, 23 de marzo de 2018

Guía bibliográfico-religiosa

Seguramente yo sería mejor profesor de religión que de filosofía. Las lecturas obligatorias de un hipotética clase de religión —aparte, por supuesto, del Génesis y el Éxodo, de la historia de Judith (mi personaje preferido de la Biblia) del libro de Job, del Eclesiastés, del Cantar de los cantares (el mejor libro de poemas de todos los tiempos), de algunos libros proféticos y de todo el Nuevo Testamento— serían estas:

—Bhagavad-Gita, con los comentarios advaita de Sankara, Edición de Consuelo Martín.
—Tao te king, Lao Tse
—Siddhartha, Herman Hesse
—La gravedad y la gracia, Simone Weil
—A la espera de Dios, Simone Weil
—La edad del espíritu, Eugenio Trías
—Cántico espiritual, San Juan de la Cruz
—El anticristo, Nietzsche
—Las grandes tendencias de la mística judía, Gershom Scholem
—El tiempo que resta: comentario a la carta de los romanos, Giorgio Agamben
—El reino y la gloria: por una genealogía teológica de la economía y del gobierno, Giorgio Agamben
—Altísima pobreza: reglas monásticas y forma de vida, Giorgio Agamben
—Lo santo, Rudolf Otto
—Las variedades de la experiencia religiosa, William James
—El pensamiento en la edad media, Paul Vignaux
—El fruto de la nada, Maestro Eckhart
—Obras completas, Pseudo Dionisio Aeropagita
—La pequeña fábrica de Maurice Blanchot. Reflexiones en torno a la cita a partir del intertexto bíblico, Eric Hoppenot
—El gran código: una lectura mitológica y literaria de la Biblia, Northrop Frye
—La crítica del juicio, Kant

Y con esto más o menos estaría.

PD: Puede parecer raro que incluya La crítica del juicio en vez de La religión dentro de los límites de la mera razón, pero el concepto de lo sublime es lo más interesante de Kant y es especialmente relevante para pensar una posible conexión entre la estética y lo sagrado.

PD2: Subrayo La gravedad y la gracia, porque a decir verdad bastaría con leer bien este libro.

PD3: Bueno, no serían lecturas obligatorias. Es una selección bibliográfica totalmente subjetiva y arbitraria. Se basa en libros que tengo en casa, y eso es un criterio absurdo para impartir una clase. En cualquier caso, son libros buenísmos. Los recomiendo todos, incluso El anticristo, pese a que yo soy cada día más y más antinietzscheano.

PD4: Una buena forma de empezar la clase podría ser poner La rave de Dios, de Pony Bravo. Es un temazo.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Notas breves sobre el arte y modo de ordenar libros

Le he robado el título del post al nunca suficientemente venerado Perec.

Bien, vayamos al lío. ¿Cómo ordenar una biblioteca? Yo acabo de descubrir que la mía tiene un orden, aunque no lo parezca. Mi tía me ha pedido que le recomiende un libro, así que he tenido que hacerle una breve visita guiada. Las secciones que acabo de descubrir son más o menos estas:

1. Filosofía hardcore de la buena: Platón, Spinoza, Kant, Hegel, Schiller, Nietzsche, Marx, Heidegger y toda la pesca.

2. Clásicos imprescindibles de Ciencia Ficción: Asimov y Herbert, principalmente.

3. Narrativa española e hispanoamericana: cientos de libros, la mayoría sin leer.

4. Libros raros que son la hostia: Ciclonopedia, La casa de hojas...

5. Historia de la Filosofía: Reale y Antiseri, Johannes Hirschberger

6. Filosofía continental contemporánea: Agamben y Deleuze. Realismo especulativo: Quentin Meillassoux, Graham Harman, Reza Negarestani, Ray Brassier

7. Filosofía: Estética y teoría del arte

8. David Foster Wallace

9. Poesía

10. 100 joyas del milenio. Narrativa extranjera en general

Tendría que darle unas vueltas a esto —la mayoría de los libros están sin ordenar, en realidad; libros que supuestamente pertenecen a la misma categoría, como los de Nietzsche y Platón (Filosofía hardcore de la buena), ni siquiera están en la misma habitación, y los libros de narrativa extranjera en general están diseminados por todas partes, no cerca de la colección 100 joyas del milenio, algunos autores podrían estar en hasta tres categorías, como Reza Negarestani, que podría estar en realismo especulativo, en libros raros que son la hostia y en narrativa extranjera en general, los libros de Filosofía tal vez deberían formar una única categoría, lo que no sería óbice para establecer subdivisiones, en lugar de ocupar abusivamente cuatro categorías, no parece tener mucho sentido una categoría tan específica como libros raros que son la hostia, etcétera— pero, sea como fuere, pese al aparente caos se atisba un conato de posible orden (o de orden posible).

lunes, 20 de noviembre de 2017

Colocación de libros (Medieval Style)


Dicen AQUÍ que los medievales colocaban los libros en horizontal. Yo también (algunos, otro no; en realidad más que colocarlos los apilo de cualquier manera).

sábado, 18 de noviembre de 2017

¿Por qué tantos escritores tienen tantos pájaros en la cabeza?

No voy a responder a la pregunta del título. Es un misterio.

Leyendo distraídamente El país, en este luminoso shabat de noviembre, me he topado con varias afirmaciones asombrosas. 

Que una vida sin lectura está incompleta, dice Julio Llamazares. Esto es mentira, al igual que la celebérrima afirmación socrática de que una vida sin examen no merece ser vivida. 

Javier Cercas, por su parte, afirma que el poder teme a la gran literatura. Esto también es mentira. O, mejor dicho, es vago, ingenuo, idealista. El poder puede, de hecho, usar la gran literatura para sus propios fines. Véase cómo Stalin se sirvió de Gorki para recuperar a los clásicos rusos (Pushkin, Gogol, Tolstoi, Turguénev), literatura considerada apta para las masas, frente a la perversión formalista de las vanguardias. Dostoievski, sin embargo, era considerado un enemigo del pueblo (en este caso el poder sí que temía la gran literatura de Dostoievski, pero no la gran literatura en general, ya que, como hemos visto, recuperaba otros grandes de la literatura). 

Jordi Llovet dice algo bastante sensato, para variar. Que los cánones suelen pecar de alguna arbitariedad y ser hijos de su tiempo. 

¡Pues claro! Pero eso no significa que sean inútiles. El canon, como bien dijo Bloom, es el heraldo de la muerte. Hay demasiados libros y muy poco tiempo para leer, de ahí la necesidad del canon. Precisamente la desmesura en la producción libresca hace imprescindible el canon, o los cánones. 

Los lectores que se adentraran en la ciencia ficción, por ejemplo, y se dedicaran a leer sin ton ni son, estarían perdiendo el tiempo. Podrían estar leyendo libros infumables durante toda su vida. Afortunadamente, hay un canon. Ahí están Frank Herbert, Asimov, Dick, Gibson, etcétera.

Por tanto, nada más útil que un canon. QED.

PD: Evidentemente la biblioteca de Alejandría tenía una función política y propagandística y las listas de autores que elaboraban los filósofos y los bibliotecarios se convirtieron en listas de autores canónicos no porque fueran los mejores y más excelsos —aunque fueran muy buenos— sino porque fueron los que sobrevivieron, y sobrevivieron por estar incluidos en esas listas, porque unos individuos concretos impusieron sus más o menos arbitrarios criterios, que se convirtieron en hegemónicos. El canon, entendido como lista inmutable, no existe. Siempre será posible impugnarlo y subvertirlo, siempre será objeto de disputas, pero lo que no puede haber es la ausencia total de un canon.

viernes, 20 de octubre de 2017

Lecturas 2017

Ya no voy a leer nada más en lo que queda de año, solo movidas de biblioteconomía, así que aunque estemos en Octubre pongo ya la lista —me encantan las listas— de lecturas. 

Enero

1. French Theory, François Cusset
2. Pequeños tratados I, Pascal Quignard
3. Hasta luego, y gracias por el pescado, Douglas Adams
4. Los orígenes de la posmodernidad, Perry Anderson
5. Oscuro Deleuze, Andrew Culp
6. El final del poema, Giorgio Agamben
7. La Biblia desenterrada: una nueva visión arqueológica del antiguo Israel y del origen de sus textos sagrados, Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman
8. Yo casi siempre duermo, Patrizia Cavalli
9. Lugar de la derrota, Ada Salas
10. El hundimiento, Manuel Vilas
11. Las grandes tendencias de la mística judía, Gershom Scholem
12. El canon abierto: última poesía en español, Remedios Sánchez García

Febrero

13. 37 poemas, Eugenio Montale
14. Urbi et orbi, David Leo García
15. El hombre que salió de la tarta, Alberto Santamaría
16. Fresa y herida, Berta García Faet
17. Realismo capitalista, ¿no hay alternativa?, Mark Fisher
18. Notas de verano sobre ficciones de invierno, Alberto Santamaría
19. El poema envenenado, Alberto Santamaría
20. Ideas de orden, Wallace Stevens
21. El hombre de la guitarra azul, Wallace Stevens
22. La vida me sienta mal, Alberto Santamaría
23. Himnos a la noche, Novalis
24. Cánticos espirituales, Novalis
25. Pequeños círculos, Alberto Santamaría
26. Interior metafísico con galletas, Alberto Santamaría
27. Yo, chatarra, etcétera, Alberto Santamaría
28. La gravedad y la gracia, Simone Weil
29. 43 maneras de soltarse el pelo, Elvira Sastre
30. Los días gemelos, Ana Merino
31. Los buenos propósitos, Ana Merino

Marzo

32. Aunque por supuesto terminas siendo tú mismo: un viaje con David Foster Wallace, David Lipsky
33. El mesías de Dune, Frank Herbert
34. El espíritu de la ciencia ficción, Roberto Bolaño
35. Poesía completa (1980-2015), Manuel Vilas

Abril

36. Joy Division: el fuego helado, Marcos Gendre
37. Hijos de Dune, Frank Herbert
38. Teleshakespeare, Jorge Carrión
39. El Incal, Jodorowsky/Moebius

Mayo

40. The Smiths, Luis Troquel
41. Sobre los espacios: pintar, escribir, pensar, Jose Luis Pardo
42. Jane Eyre, Charlotte Brönte

Junio

43. Las elegías del Duino, Rilke
44. Saliendo de la estación de Atocha, Ben Lerner
45. 10:04, Ben Lerner
46. A propósito de Deleuze, Jose Luis Pardo
47. Acontecimiento, Slavoj Zizek
48. Los últimos días de nueva París, China Miéville

Julio

49. Bhagavad Gita con los comentarios advaita de Sánkara, Consuelo Martín (ed)
50. En defensa de las causas perdidas, Slavoj Zizek
51. Material sensible, Neil Gaiman
52. Música de mierda, Carl Wilson

Agosto

53. Pequeños tratados II, Pascal Quignard
54. Lo bello y lo siniestro, Eugenio Trías
55. La vista desde Castle Rock, Alice Munro
56. La España vacía, Sergio del Molino
57. La estación de la calle Perdido, China Miéville
58. Historia y narración, Arthur C. Danto
59. El cuento de la criada, Margaret Atwood

Septiembre

60. Firmin, Sam Savage
61. El mito de la cultura, Gustavo Bueno
62. Me acuerdo, Georges Perec
63. En pos del milenio: revolucionarios milenaristas y anarquistas místicos en la Edad Media, Norman Cohn
64. Indies, hipsters y gafapastas: crónica de una dominación cultural, Victor Lenore
65. El concepto de lo civil, Felipe Martínez Marzoa
66. El cura y los mandarines, historia no oficial del bosque de los letrados: cultura y política en España, 1962-1996, Gregorio Morán
67. Problemas en el paraíso: del fin de la historia al fin del capitalismo, Slavoj Zizek

Octubre

68. Poetas, filósofos, gramáticos y bibliotecarios: origen y naturaleza de la antigua Biblioteca de Alejandría, Juan José Riaño Alonso

PD: Como mucho, en lo queda de año terminaré de leer 1917: la revolución rusa cien años después, Nostalgia del futuro: contra la historia del cine, El mito de la izquierda, Dios emperador de Dune y, si acaso, alguna novela más de Dune, pero mi idea es centrarme en estudiar para tener alguna opción de trabajar en la Biblioteca Nacional (adoro las bibliotecas públicas de Badajoz y de Cáceres, en las que he trabajado, pero aparte de que me pillan lejos, no tengo plaza en ellas)

martes, 17 de octubre de 2017

Acumulación (no) originaria de libros

Este mes me ha dado por comprar libros en vez de leerlos. He comprado: 

-1917: la revolución rusa cien años después, Juan Andrade y Fernando Hernández Sánchez (eds.) 
-Nostalgia del futuro: contra la historia del cine, Hilario J. Rodríguez 
-El mito de la izquierda, Gustavo Bueno
-Maestros antiguos, Thomas Bernhard

Todavía no he terminado ninguno...

Este mes solo he leído Poetas, filósofos, gramáticos y bibliotecarios: origen y naturaleza de la antigua Biblioteca de Alejandría, de Juan José Riaño Alonso, que he sacado, como no podía ser de otra manera, de la biblioteca.

Diálogos ciberplatónicos (lo que piensa el TecnoNúcleo)

En la evolución reciente de La morada de los existencialistas errantes , el blog cruza una línea tecnológica y emocionalmente cruda. El dolo...