viernes, 25 de enero de 2019

El que pierde su vida la salvará

El primer impulso de cada persona consiste en afirmarse y desarrollarse. El segundo impulso consiste en salir de sí misma, en corregir su provincianismo y curar su soledad. Esto último es lo que hacemos cuando amamos a alguien, cuando realizamos un acto moral o cognoscitivo y cuando recibimos una obra de arte. Sin duda este proceso puede interpretarse como una ampliación o como una momentánea aniquilación de la propia identidad. Pero se trata de una vieja paradoja: «el que pierde su vida la salvará». 
C. S. Lewis 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El código emocional patético de la comunicación contemporánea o El infierno de la sobresocialización compulsiva o...

El yo emocional y la desaparición de la intimidad: paradojas de la subjetividad posmoderna