Me aburro tanto como siempre; nunca he conocido a nadie que se aburra tanto como yo.
Arthur Rimbaud
El cielo es de un gris metálico. Ha llovido, pero sigue haciendo calor. El calor no se va a ir nunca, ni la atroz humedad. Hay que abandonar toda esperanza. En este lúgubre lugar el calor se pega a la piel como una maldición y no te suelta. Es como un demonio rabioso que no cejará en su empeño por destruirte. En fin, he estado tumbado en el sofá, sudando —debo de haber perdido hectólitros de agua en los últimos meses— y mirando el cielo gris por la ventana. También he mirado una antena vieja y la pared de enfrente, que no tiene nada de particular.
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