martes, 30 de noviembre de 2010
La Gran Obra Maestra (5-0)
Insuperable, sublime, pletórico, grandioso, magistral. Me refiero al Barça, claro.
El silencio de la nieve
Ahora nieva -copos blandos, grandes, iguales y distintos- y yo ya escribí todo lo que pude sobre la nieve. Manos, bocas y ojos en la nieve, y coches varados, y chimeneas y chocolate con churros, y tejados y árboles nevados. El silencio de la nieve hace innecesarias a las palabras:
lunes, 29 de noviembre de 2010
Lo que no tiene nombre
La ventana de la habitación que esconde lo que no tiene nombre
da al mar
los nudillos de las olas golpean el cristal
sus yemas de sal preguntan
nadie responde
el rumor del oleaje
nadie lo escucha ya
da al mar
los nudillos de las olas golpean el cristal
sus yemas de sal preguntan
nadie responde
el rumor del oleaje
nadie lo escucha ya
Canto helado
El miedo y el humo de las chimeneas
y el frío y la tristeza dulce y pegajosa
y el temblor cálido y las miradas que se beben
y se derraman y su urgencia desbocada
y los labios de escarcha que claman por la lumbre
y la violencia desesperada de la piel
y la cascada inútil de palabras
y el mundo que delira
y el cenicero rebosante
y la rabia y la serenidad intentando abrazarse
y bailar sobre las ruinas
y mis pasos sobre la lluvia que me encharca
y tu risa que salta ligera y se desliza
todo eso y más se me enreda en los huesos
se me clava en la piel y me muerde
se me arremolina en los ojos con gritos desvaídos
susurros afilados
canto helado del llanero solitario
y el frío y la tristeza dulce y pegajosa
y el temblor cálido y las miradas que se beben
y se derraman y su urgencia desbocada
y los labios de escarcha que claman por la lumbre
y la violencia desesperada de la piel
y la cascada inútil de palabras
y el mundo que delira
y el cenicero rebosante
y la rabia y la serenidad intentando abrazarse
y bailar sobre las ruinas
y mis pasos sobre la lluvia que me encharca
y tu risa que salta ligera y se desliza
todo eso y más se me enreda en los huesos
se me clava en la piel y me muerde
se me arremolina en los ojos con gritos desvaídos
susurros afilados
canto helado del llanero solitario
Rasgar
Ahora voy a arañarme
como si fuera una nube gris
para rasgarme
y así abrir
algún maldito horizonte
por el que se asome una luz
que ilumine la herida
como si fuera una nube gris
para rasgarme
y así abrir
algún maldito horizonte
por el que se asome una luz
que ilumine la herida
Los gestos inútiles
Mira que de gestos inútiles ardiendo en el vacío
las manos frías asiendo espectros
quebradas ramas de invierno
la mirada callada incapaz de desplegarse
retornando a lo que ya fue
herida por el alcohol con un fulgor
de lágrimas cálidas
las manos frías asiendo espectros
quebradas ramas de invierno
la mirada callada incapaz de desplegarse
retornando a lo que ya fue
herida por el alcohol con un fulgor
de lágrimas cálidas
Mejor la rabia
Cuando las burbujas explotan
sobreviene el descalabro
y la angustia
la belleza cruel de la intemperie
y la rabia:
mejor la rabia que la nada
mejor la rabia afilada y punzante
que la blanda y paralizante astenia
sobreviene el descalabro
y la angustia
la belleza cruel de la intemperie
y la rabia:
mejor la rabia que la nada
mejor la rabia afilada y punzante
que la blanda y paralizante astenia
Dos poemas muy breves
Piel blanca deshecha en el viento
tan fugaz que casi ni me acuerdo
Las palabras sin sentido caen sin cesar
cascada murmurante sola en su delirio
tan fugaz que casi ni me acuerdo
Las palabras sin sentido caen sin cesar
cascada murmurante sola en su delirio
sábado, 27 de noviembre de 2010
Soledad y Guerra
Soy joven, rico y culto; y soy infeliz, neurótico y estoy solo.
Yo todavía no he vencido aquello que estoy combatiendo; pero tampoco estoy vencido y, lo que es más importante, todavía no he capitulado. Me declaro en estado de guerra total.
Fritz Zorn
Yo todavía no he vencido aquello que estoy combatiendo; pero tampoco estoy vencido y, lo que es más importante, todavía no he capitulado. Me declaro en estado de guerra total.
Fritz Zorn
viernes, 26 de noviembre de 2010
jueves, 25 de noviembre de 2010
I lost myself
¿Y el rostro reflejado en la ventana, por qué no se encuentra?
Mirarse a uno mismo no ha dejado de ser extraño.
Y hoy ya no escribo más, que noto que la pinza se me va.
Mirarse a uno mismo no ha dejado de ser extraño.
Y hoy ya no escribo más, que noto que la pinza se me va.
A los abandonados
Que las palabras salgan rotas de la garganta, feroces, violentas,
que griten y griten por los pasillos polvorientos y deshabitados
que se afirmen en su hermosura desgarrada
por las calles mojadas en las que tu rostro no aparece
y me quedo solo con un nombre escrito en el agua
que repito sin sentido a cada paso sin sentido que doy
con esta agitación febril que se mueve en círculos
sin siquiera desembocar en una catarsis explosiva
por eso al menos que exploten las palabras e iluminen el cielo
que se rompan y me rompan y todo se aligere
y dancen los pedazos de luces pálidas alrededor
como un séquito que velase a los abandonados
que griten y griten por los pasillos polvorientos y deshabitados
que se afirmen en su hermosura desgarrada
por las calles mojadas en las que tu rostro no aparece
y me quedo solo con un nombre escrito en el agua
que repito sin sentido a cada paso sin sentido que doy
con esta agitación febril que se mueve en círculos
sin siquiera desembocar en una catarsis explosiva
por eso al menos que exploten las palabras e iluminen el cielo
que se rompan y me rompan y todo se aligere
y dancen los pedazos de luces pálidas alrededor
como un séquito que velase a los abandonados
Like a videogame
Empuñar palabras como quien rema rumbo al encuentro con aquello que atemoriza y atrae y proseguir la absurda huida hacia adelante pasando pantallas y acumulando valor para enfrentarse al monstruo final como un guerrero sabio y feliz.
Lo bello y lo sublime
Escarbar con los dientes la noche
y a continuación dejarse caer,
tan ligero, como bañado en el océano
narcótico en el que por fin
se lleva a cabo la destrucción del yo
y sonreír tumbado boca arriba
mientras la tormenta
te azota las mejillas y la boca y los ojos
y poco a poco la amable serenidad
cede el paso a la furia desatada
y no hay nada más sublime que el poder
Y el mono desquiciado es dinamita
y su explosión una música terrible
y a continuación dejarse caer,
tan ligero, como bañado en el océano
narcótico en el que por fin
se lleva a cabo la destrucción del yo
y sonreír tumbado boca arriba
mientras la tormenta
te azota las mejillas y la boca y los ojos
y poco a poco la amable serenidad
cede el paso a la furia desatada
y no hay nada más sublime que el poder
Y el mono desquiciado es dinamita
y su explosión una música terrible
Continuidad de los cuerpos
Y cómo decir todo lo que se desborda y desgarra y no tiene nombre.
Mejor te ofrezco mi cuerpo y haz con él lo que quieras.
Muérdelo, acarícialo, bésalo, aráñalo, tatúalo, lo que quieras.
Rompe como sea la discontinuidad de los cuerpos
Pero esta continuidad se hace sentir sobre todo en la angustia; esto es así en la medida en que esa continuidad es inaccesible, es una búsqueda impotente y temblorosa.
Georges Bataille.
Mejor te ofrezco mi cuerpo y haz con él lo que quieras.
Muérdelo, acarícialo, bésalo, aráñalo, tatúalo, lo que quieras.
Rompe como sea la discontinuidad de los cuerpos
Pero esta continuidad se hace sentir sobre todo en la angustia; esto es así en la medida en que esa continuidad es inaccesible, es una búsqueda impotente y temblorosa.
Georges Bataille.
Antropología filosófica y filosofía del lenguaje
El ser humano es un mono desquiciado. Considero que esta definición, lejos de ser una broma, es muy precisa y clara. Heidegger hablaría del morar ex-stático en el ser. Pues eso, que estamos fuera de quicio. Y probablemente sea el lenguaje lo que nos saca de quicio.
PD: ¿De aquí se deduce que un escritor es un mono desquiciado a la enésima potencia?
PD: ¿De aquí se deduce que un escritor es un mono desquiciado a la enésima potencia?
La fe del escritor aficionado
No creer en los congresos, ni en los premios, ni en las discusiones literarias (sobre todo no creer en las discusiones), tan sólo confiar irracionalmente en el poder de las palabras de agarrarte del pelo cuando te estés ahogando y de sacarte a flote; el cielo será hermoso y el resgusto salado en la boca señal del peligro vencido.
Dejar de contener el aliento
Casi nunca leo poesía
pero miro todo
con afán pulverizador
y fumo mucho
mientras espero
a que vengan las palabras
y sonrío
y me muero de miedo
y quiero saltar
y arañar la luz
y posar ante este instante
entregar mi carne
a la claridad del día
que hoy ruge sin ocultar
la serenidad imperturbable
donde me pienso instalar
y lo único que hago
es mirar
por las ventanas
de mi habitación
del coche
del autobús
y entregarme
al deleite melancólico
del ensimismamiento
y al regodeo silencioso
de las sensaciones
moldeadas por la imaginación
y poco más
la verdad
asaltar quizás
el mundo de los hechos
con los retazos de la maravilla
eso sería bonito
y merecería la pena
porque que en el mundo hay
tanto cínico hijo de puta
que un poema debiera ser
un combate por conquistar
cierta libertad:
la capacidad para vivir
sin contener el aliento
pero miro todo
con afán pulverizador
y fumo mucho
mientras espero
a que vengan las palabras
y sonrío
y me muero de miedo
y quiero saltar
y arañar la luz
y posar ante este instante
entregar mi carne
a la claridad del día
que hoy ruge sin ocultar
la serenidad imperturbable
donde me pienso instalar
y lo único que hago
es mirar
por las ventanas
de mi habitación
del coche
del autobús
y entregarme
al deleite melancólico
del ensimismamiento
y al regodeo silencioso
de las sensaciones
moldeadas por la imaginación
y poco más
la verdad
asaltar quizás
el mundo de los hechos
con los retazos de la maravilla
eso sería bonito
y merecería la pena
porque que en el mundo hay
tanto cínico hijo de puta
que un poema debiera ser
un combate por conquistar
cierta libertad:
la capacidad para vivir
sin contener el aliento
Noviembre
Noviembre membrillo de escarcha azul transparente
mientras la muchacha sonríe desnuda y tirita de frío
igual que los árboles estremecidos y delgadísimos
alegre y perversa envuelta en su quietud extática
fervor de una luz insuficiente posada sobre su piel
más profunda que el canto silencioso de la nada
más misteriosa que el misterio de la muerte
piel blanca de escarcha derretida bajo el sol frío
del mes noviembre que es también tu nombre
y alas quebradas y sonrisas congeladas
y ojos de aguanieve trazados con un temblor nocturno
mientras la muchacha sonríe desnuda y tirita de frío
igual que los árboles estremecidos y delgadísimos
alegre y perversa envuelta en su quietud extática
fervor de una luz insuficiente posada sobre su piel
más profunda que el canto silencioso de la nada
más misteriosa que el misterio de la muerte
piel blanca de escarcha derretida bajo el sol frío
del mes noviembre que es también tu nombre
y alas quebradas y sonrisas congeladas
y ojos de aguanieve trazados con un temblor nocturno
viernes, 19 de noviembre de 2010
martes, 16 de noviembre de 2010
Final feliz
Si mi vida fuera una novela rusa. Saldría a la calle por la noche y haría un frío del carajo. Me enamoraría de una rusa que vería de pasada. Me enamoraría al instante, trastornado por su belleza pasajera. Y después me sentiría solo y triste y entraría en una taberna de mala muerte y le contaría al camarero mi terrible desgracia, la de enamorarme violentamente de rusas hermosas a las que no conozco. Hablaría, borracho, de sus ojos, de su pelo, sobre el que, si fuera un poeta francés, diría que tiene un perfume de desvelo, o algo así. Si fuera un poeta francés viviendo en una novela rusa acabaría peleándome con el camarero porque no sabría nada de madurar y lo sabría todo sobre fracasar. Sobre fracasar con un fulgor de belleza convulsa. Regresaría a casa taciturno y la casera me echaría por no haber pagado el alquiler durante meses. Antes de morir de frío en las calles mataría a la casera. Iría hacia algún puente y estaría a punto de tirarme. Pero si además de ser un poeta francés viviendo en una novela rusa el final fuese como una película de Hollywood la chica desconocida de la que me enamoraré violentamente al principio vendría y me cogería de la mano para que no me matara tan joven.
domingo, 14 de noviembre de 2010
From Hell
Cuando llega el frío, mi casa, curiosamente, se convierte en un horno sólo habitable por criaturas criadas en el maldito centro de la tierra. Uno lo pasa mal, pero no puede mandar sus naves a luchar contra el elemento matriarcal, porque no sirve de nada. La dictadura sobre la temperatura es férrea. El golpe de calor infernal que sufres al llegar de la calle te deja medio atontado, mareado y con ganas de mudarte al frigorífico. Así que aquí estoy, en manga corta y con la ventana abierta, y hace bastante frío afuera.
sábado, 13 de noviembre de 2010
El satélite herrumbroso
He aquí mi romanticismo incurable: un yo construido directamente como ruinas, satélite herrumbroso y ciberpunk, olvidado y solitario, orbitando alrededor de ausencias, imágenes fantasmáticas que no dejan que uno consista solamente en algo que se despliega por el universo helado en corrientes no circulares y sin retorno
PD: Lo del satélite herrumbroso no es mío.
PPD: Quizá este blog deba llamarse ahora Grafomanía patológica
PD: Lo del satélite herrumbroso no es mío.
PPD: Quizá este blog deba llamarse ahora Grafomanía patológica
S. preguntó su suerte al hada mágica
Dijo podrás ver el fin del mundo retransmitido por streaming, o como se diga, sonará post-rock de fondo: será una pasada.
No pensar
Frente al espejo, rollo Travolta en Pulp Fiction: te vas a tranquilizar, por la noche vas a ver al Barça, fumarás poco y no pensarás en nada. Sobre todo no pensarás. Como te has vuelto completamente idiota -i think i'm dumb, muy nirvanesca la cosa- ésa será tu estrategia vital a partir de ahora. Es fácil. Ánimo. Esto debería ser mucho más críptico aún.
No pensar, disolverse en una canción de Godspedd You! Black Emperor. Para siempre. Levantar los puños como antenas hacia el cielo, pero hacerlo sin pensar. Eso es todo. El éxtasis resplandeciente del derrotado. Creo que poco a poco voy logrando lo de ser más críptico. Quisiera escribir estilo noise, con tormentas de ruido alrededor de las palabras, su sentido asomando al fondo de un pasillo oscuro que asusta.
No pensar, disolverse en una canción de Godspedd You! Black Emperor. Para siempre. Levantar los puños como antenas hacia el cielo, pero hacerlo sin pensar. Eso es todo. El éxtasis resplandeciente del derrotado. Creo que poco a poco voy logrando lo de ser más críptico. Quisiera escribir estilo noise, con tormentas de ruido alrededor de las palabras, su sentido asomando al fondo de un pasillo oscuro que asusta.
viernes, 12 de noviembre de 2010
El mar sigue lejos
Cuento los cigarros que quedan: uno, dos, tres, cuatro y cinco. Escucho Static, de Godspeed You! Black Emperor. Hacia el minuto dieciséis alcanza una intensidad descomunal. Miro las nubes. Miro el número de post que he escrito este mes: me estoy volviendo grafómano. La batería se acelera, como un corazón desbocado. Quizá no sea un buen símil, pero es verdad. Las guitarras gritan, más allá de las palabras. Cuando las palabras no guarecen, etecétera. El mar sigue lejos, todo sigue lejos. Escribir sin motivo, como un ritual compulsivo. Para conjurar qué. Para conquistar qué. Para abrirse en canal. Para ocultarse. Para esperar. Que algo acontezca. Pero sucede que a veces acontece algo y ese algo está sitiado por un vacío incolmable y entonces uno se pasa semanas rumiándolo de vuelta a la vieja soledad y la brecha de lo real sigue escociendo sin más. Pero todo es espectáculo. ¿O acaso creiáis que las viejas, polvorientas y venerables palabras no espectacularizaban? Máquinas diminutas de subjetivación, hormigas obreras construyendo la metáfora del yo. No existe acceso inmediato a uno mismo. Existe este río sin rumbo: el mar sigue lejos, etcétera.
La chica bonita
Cuando tenía catorce años, todavía rezaba y le pedía a Dios una chica bonita. Jugábamos al fútbol todos los fines de semana y no siempre ganábamos. En realidad, nunca ganábamos. Bebíamos cerveza y le pedíamos a Dios una chica bonita. Teníamos corbatas pero no las usábamos, sabíamos muchas oraciones pero no las rezábamos. Sólo nos acordábamos de Dios para pedirle una chica bonita. A los dieciocho entré a trabajar en una tienda; nada más verle la cara al encargado, perdía la fe. Era el chico de los recados, y aunque era un mal trabajo, mal pagado, Dios sabe que nunca me quejé y que todo lo que quería era una chica bonita. Un día pedí permiso para ir al funeral de mi abuelo y me lo negaron. Un día pedí permiso para ir a vomitar y me lo negaron. Trabajaba cuando estaba enfermo, porque decían que había muchos esperando mi puesto. No era divertido, pero yo no pedía nada. No pedía nada más que una chica bonita. Ahora que te has ido, paso el día viendo la televisión. No me gustan los concursos, pero he llamado a uno que se titula Llame y pida. Sé que parece un jodido juego de palabras, pero no importa. He llamado y sólo he pedido un poco más de lo que tenía antes. Lo único que he conseguido es una batería de cocina mandada a la dirección equivocada. No acabo de entender por qué es todo tan difícil. Nunca he pedido nada. Nada que no sea una chica bonita.
Ray Loriga, Héroes
Ray Loriga, Héroes
100% libre de autobiografía
Todo debe estar ordenado, en su sitio, el vaso de agua en la mesita entre dos pequeñas columnas de libros, el paquete blando de tabaco Ducados rubio en la columna más próxima a la cama, el cenicero en la más lejana, las gafas al lado del paquete de tabaco, el móvil en el escritorio. Cualquier pequeña variación en esta disposición supondría la imposibilidad de conciliar el sueño. Los actos también deben ser ejecutados en un orden preciso y preestablecido inquebrantable. Al ir a la cama usar el baño de la planta baja. Al despertarse el de arriba. Lavarse la cara con agua fría antes de desayunar. La adhesión compulsiva a rituales disfuncionales es más fuerte que la razón. De nada sirve decir da igual dónde estén el paquete de tabaco, las gafas o el móvil, te dormirás igual. No, no lo harás.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Diálogos ciberplatónicos (lo que piensa el TecnoNúcleo)
En la evolución reciente de La morada de los existencialistas errantes , el blog cruza una línea tecnológica y emocionalmente cruda. El dolo...