El miedo y el humo de las chimeneas
y el frío y la tristeza dulce y pegajosa
y el temblor cálido y las miradas que se beben
y se derraman y su urgencia desbocada
y los labios de escarcha que claman por la lumbre
y la violencia desesperada de la piel
y la cascada inútil de palabras
y el mundo que delira
y el cenicero rebosante
y la rabia y la serenidad intentando abrazarse
y bailar sobre las ruinas
y mis pasos sobre la lluvia que me encharca
y tu risa que salta ligera y se desliza
todo eso y más se me enreda en los huesos
se me clava en la piel y me muerde
se me arremolina en los ojos con gritos desvaídos
susurros afilados
canto helado del llanero solitario
lunes, 29 de noviembre de 2010
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