miércoles, 14 de abril de 2010

Repetición

Huele a humo y a primavera,
suena música electrónica,
alimento del espíritu, Zeitgeist,
los nuevos sonidos no progresan
ni autoconcluyen se expanden
en círculos concéntricos
repitiéndose al infinito eterno
retorno donde lo que retorna
es la diferencia -espasmo
deleuziano, duración
eterna del instante-



Cuando Leopoldo María Panero escribió que el sentido no es una figura del discurso aplaudimos desde la grada deleuziana gritando es un acontecimiento, es un acontecimiento, y no un "estado de cosas" sino aquello que, si bien puede no existir (nunca se sabe) no deja por ello de insistir, de repetir-se.

Dos poemas

1

Ojos inmensos
negros
pasadizo secreto
que tiembla
levemente
sus pies desnudos
cruzan
sin miedo
ya nunca
tendrá miedo



2

Escuché palabras
desperdigadas por el universo
más allá y más acá de las cosas
-espasmo patafísico-
y sonidos que no caben
en una canción
vagando libres sin peso
como cuerpos en movimiento
emancipados
de los pasos clásicos
habitando el espacio
tendiendo puentes
entre dimensiones

Una coriente en expansión
arrastrándolo todo
tiempo líquido
-let yourself go-
inventando el espacio:
donde había un yo ahora
solo habla el viento
y los lugares-que-no-existen
se estremecen de júbilo

martes, 13 de abril de 2010

Estética del bucle



En la noche 667 Sherezade volvió al principio de su narración y contó las primeras páginas del libro. En ese momento toda la historia -ella, el Rey, la realidad misma- quedó proyectada sobre el abismo de la recurrencia infinita

Bucle (loop): Movimiento recurrente y autorreferencial. / Reversión del presente sobre sí mismo. / Denegación de la temporalidad secuencial en favor de la actualidad iterativa. / Cinta de Moebius. / Giro y reanudación del movimiento.

Cualidades distintivas: La atracción fatal y la vivencia infernal. Looped in the loops of her hair: cuando Yeats se describía, en su poema Brown Penny, "atrapado en los bucles de su pelo", hablaba de una atracción invencible, abismal, que no da lugar a una historia de amor sino a un cierre de giro en la cinta. Vértigo de la seducción: el atributo principal del infierno no es el sufrimiento, sino la reiteración inútil.

Proyección del sujeto en bucle: Física (en las cintas deslizantes de las grandes superficies), visual (en los circuitos de videovigilancia), cronológica (en los ciclos de la moda y el revival), tecnológica (en los ritmos de renovación de la técnica), discursiva (en la codificación del lenguaje), afectiva (en los procesos de socialización determinados por la condiciones anteriores).

Eloy Fernández Porta, Homo Sampler: Tiempo y consumo en la Era Afterpop, págs. 196-197

La casa del ser

si el lenguaje es la casa del ser
el viento se ha llevado el tejado
y las palabras desguarecidas
parecen niñas perdidas
bajo la lluvia

lunes, 12 de abril de 2010

Nueve poemas

UNO

El ser resplandece
esparcido en sus infinitos modos
y las palabras mienten
y arañan impotentes
las paredes de su casa sin tejado
y llueve y hace frío
y pronto terminará el mundo:
la indigente casa del ser brilla
con aroma de ruinas del futuro
y ceniza y la tormenta
sublime que se avecina
pronto terminará con el mundo,
esplendor mudo de la nada,
lienzo de la casa del ser



DOS

Sonrisas desgajadas del cuerpo
brillan en la oscuridad
y cuerpo es todo lo que somos,
filigrana estampada
en la cara de la nada.



TRES

Tanto tiempo
he recorrido la ruta,
tanto tiempo preguntando
por qué es redonda la tierra,
dónde acaba el mar.

En los oscuros callejones
aún resuena
el fosforescente son
de tus pasos,
en la ruta que termina
en el comienzo
de la ruta
aún resuenan
tus pasos.

Tanto tiempo
ensimimado
con mi destino roto,
lo acariciaba
en el espejo:
Narciso desentrañó
la trampa de la identidad
y pregunta si esta mano
es su mano.

La entropía galopante
de los espejos
dice ya no eres un niño
y dice nadie se conoce
puesto que el sí mismo
no es un dato positivo:
carne y tiempo
y nada más.



CUATRO

Tan sólo el frío
tantas veces presentido,
son del aullido
y arañazo del viento,
soplo del viento
que destrozará el cristal,
termodinámica implacable
de la materia y de la vida,
de la vida y nada más,
flecha que conduce
hacia el frío final



CINCO

El azul del cielo no acaba en ningún
lugar conocido por el hombre y
su silencioso estrépito llama
a tu ventana con manos cansadas:
pronto vendrá la noche a alzarse
magnánima, fría y susurrante,
suave brisa y cántico, retórica
de la pequeña desmayada muerte,
suave abismo en que abandonarse



SEIS

Por la tarde fumo
y respiro
y miro
por la ventana
y poco más.
A veces
escucho música.
Música pop.
Me apetecería
tomar una cerveza.
Cascadas
de espuma
fresca
recorriendo
la garganta
y bañando
el cerebro.
Después
veré la tele
y cenaré
y leeré un poco
antes de dormir
y me dormiré
y poco más.



SIETE

Llueve sobre los muertos y llueve sobre los vivos y llueve por la tarde y llueve por la noche y llueve cuando hace frío y llueve cuando hace calor y llueve cuando te recuerdo y llueve cuando te olvido y llueve cuando estoy feliz y llueve cuando estoy triste y llueve cuando entro y llueve cuando salgo y llueve cuando duermo y llueve cuando despierto y llueve y llueve y no para de llover una lluvia que no existe pero que no para de caer y cae sobre lo vivos y cae sobre los muertos y cae por la noche y cae por la tarde y cae cuando hace calor y cae cuando hace frío.



OCHO

Nadie sabe lo que puede un cuerpo.

Spinoza


Cuerpo es lo que somos
cuerpos que buscan otros cuerpos
que se abisman en la noche de los cuerpos
que huyen de otros cuerpos
que se beben otros cuerpos,
cuerpos poseídos, felices, desdichados,
cuerpos que se encuentran
ecos de cuerpos cálidos
cuerpos ateridos de frío
cuerpos que no se encuentran,
geometría borrosa de los cuerpos
cuerpos nocturnos, cuerpos diurnos,
cuerpos que actúan y padecen
cuerpos a la deriva por las ciudades
que navegan otros cuerpos
que se esconden en otros cuerpos,
cuerpos redondos, afilados, heridos,

y qué extraño ser un cuerpo
pues cuerpo es lo que somos
nadando sobre la nada.



NUEVE

Trazar círculos mágicos
con un lápiz
sobre el mundo
esferas
de movimiento
perpetuo
mundo mágico
lapices
de todos los colores
fulgor
invencible
resplandor
del rayo
música
vibrante
de las esferas
aligerando
el peso del mundo
líneas
de fuga
que escapan
inventan mundos
que te llevan
de viaje
por el mundo
cuerpo extendido
campo ampliado
de la percepción
penetrante
claro
del bosque
respiración
infinita.

domingo, 11 de abril de 2010

El estilo en filosofía

El estilo, en filosofía, tiende hacia estos tres polos: el concepto (nuevas maneras de pensar), el percepto (nuevas maneras de ver y escuchar) y el afecto (nuevas maneras de experimentar). Tal es la trinidad filosófica, la filosofía como ópera: se necesitan las tres para que el movimiento tenga lugar.

Gilles Deleuze

viernes, 9 de abril de 2010

Spinozismo en acción

Cuanto más feliz me siento, mejor juego.

Messi.


Y es que los afectos positivos favorecen nuestra potencia de obrar.

martes, 6 de abril de 2010

El estalinista metafísico

Así llama Ignacio Castro Rey a Haneke. Desde aquí le aplaudo entusiasmado y finalizo el post al estilo Homer Simpson: fastídiate Haneke.

jueves, 1 de abril de 2010

El Diario del escritor insufrible

Estoy escribiendo. Leí a Vila-Matas. Eso fue el tro día. Ahora escribo. Miro por la ventana. A veces doy paseos. Como Walser. No siempre. Me siento aquí, como dijo Kafka. Kafka también se sentaba. Imagino que mi memoria está habitada. Por fantasmas. Los fantasmas son Walser y Kafka. Ayer me picó un huevo. Me rasqué. Esto lo escribió en su diario un escritor alemán. Lo cito aquí. Quienes no citan están condenados a no ser originales. Imaginen un libro de citas. Que original. Me llamo Erik Satie. Como todo el mundo. Soy el fantasma de Vila-Matas. Sueño que soy el fantasma de Vila-Matas. Podría tener sueños eróticos. Pero no. A mí sólo me ponen las citas. Las literarias, quiero decir. Miren que sintaxis más original tengo. Ni Beckett. Que caos. Qué estaba escribiendo. Escribo que escribo. Paradojas. Regresiones infinitas. Paseo sin rumbo. Escribo sin rumbo. Sin rumbo narrativo. Oh que raro soy. Mirad que coqueto soy. Y que sintaxis. No se olviden de apreciar las sintaxis. Nadie innova si no es escribiendo así. Como si fuera un telegrama. Stop. Perdón por la autorreferencialidad. No existe la metaliteratura. No se preocupen por eso. Lo dijeron los lógicos. Que no hay metalenguaje. Aunque yo no tengo ni puta idea de lógica. Pero lo leí. Es una cita. Me gustan los escritores. Me gustan tanto que prefiero imaginar sus rostros. Imaginar cómo eran. Cualquier gilipollez. Con tal de no leerles. Me sé nombres de miles de escritores. Es tan genial. No sé por qué estas palabras a cuden a mi mente. Quizá es porque soy un vago de mierda. Escribo así, que es más fácil. Con muchos puntos. Sin ideas. Pienso en el parche de Joyce. Sin ese parche jamás hubiese revolucionado la literatura. Todo se lo debe al parche. En Cela pienso poco. No es cool. Es tan castizo. Con Delibes me pasa lo mismo. No es nada cool: Azarías caga en cualquier parte. En lugar de soñar con escritores y citar. Que es lo más importante del mundo. Lo que hago yo. Por eso soy genial. Salí a la calle temprano, como escribió Blanchot. Blanchot salía a la calle. Tenía esa manía. Claro que se trataba de una calle literaria. Ahora me creo Blanchot. También salgo a la calle. Como hacía él. Mi vida está atravesada por la literatura. La literatura soy yo, parafraseando a Luis XIV. Un pie. Otro pie. Y qué más decir. Decir que digo. Decir que digo que digo. Así ab aeterno. Amo tanto la literatura...

lunes, 29 de marzo de 2010

Múltiples Universos: la mandarina cuántica

Cuando el niño era niño el universo era una mandarina, y al morderla su jugo se derramaba creando múltiples universos, todos de veloz luz anaranjada, y un gajo viajaba solitario pintando la oscuridad, sin que fuera posible determinar, a la vez, su posición y su momento.

domingo, 28 de marzo de 2010

SeñorS Wake

Temores de escarcha, helados temblores, apaciguados por un leve aleteo cósmico, recostados en el murmullo del mundo, incesante son, la punta de mi lengua emprende un viaje de tres pasos a ninguna parte, se queda sin palabras, palabras, palabras, y mis manos aplauden, Campanilla, y todo es oscuro y abajo los niños salvajes, los niños perdidos, tiran piedras contra las farolas, crecerán y qué Guardián, morirás, no hay remedio, y la nieve caerá sobre todos los vivos y los muertos, y te irás al Oeste en busca de la fuente primordial, el tiempo perdido, morirás, oh tiempo los templos arruinados acurrucados en tu feroz costado, desgraciados seres caminan meditabundos, vagabundos, vagamundos, trotamundos, quisieran descansar, reposar, aletear en el aire, piruetas gráciles, rozar el mar, espumear, deslizarse, o mejor zamubillirse sin más, en el mar, y nadar, nadar veloces a ninguna parte y encontrarte allí, recostada quedamente murmurando palabras acogedoras, plácidamente, sonriendo, destellos de luces, sumergirse en tus brazos blancos ahuyentando el frío y el temblor, cerrar los ojos, el mundo sigue ahí sin mí, largos corredores, al final las ventanas, la luz moldeada, la materia luz apagada, espacio sin fin, son, canción nocturna, derramada, soplo, los árboles se inclinan y se despiden con un gesto, adiós, mudos, y de la mano del viento te irás, te irás...

sábado, 27 de marzo de 2010

Literatura+Filosofía: la imaginación

Concibo el mundo de un modo que podría calificarse de cruel y darwinista, pero al mismo tiempo mediado por un idealismo real y el entusiasmo en las posibilidades del intelecto y de la imaginación para lidiar con este entorno más o menos brutal.

Joyce Carol Oates


La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación

Kant

Literatura+Filosofía: la intuición

Su pensamiento era como un crepúsculo de duda y de desconfianza propia, alumbrado acá y allá por los relámpagos de la intuición, pero relámpagos de tan diáfana claridad, que en aquellos instantes el mundo se deshacía bajo sus pies, como si hubiera sido consumido por el fuego; después su lengua se anudaba y sus ojos permanecían mudos ante las miradas de los demás, porque se sentía envuelto como en un manto en el espíritu de la belleza y en contacto, aunque solo fuera en sueños, con todo lo noble.

James Joyce, Retrato del Artista Adolescente (Ed. lumen, pág 212)


En la intuición hay algo distinto, algo más que una mera constatación. Hay una especie de simpatía o simbiosis, no sólo con los hombres, sino con todas las cosas. Simpatía, tomado en sentido etimológico: syn-pathein, co-sentir las cosas, sentir a una con las cosas mismas, por una estricta simbiosis con ellas que nos permite precisamente aprehenderlas intuitivamente.

Xabier Zubiri, Cinco lecciones de filosofía (Ed. Alianza, pág. 175)

Avanzar

Llegó la hora. Así, inadvertidamente. Un instante cualquiera, pero no. Un bullicio atosigante en el que se destacan los temples anímicos de la rabia y la melancolía contrasta con la serenidad y la placidez de un día que transcurre como a cámara lenta, con movimientos acuáticos, torpes. ¡Avanza! Pero no. Nada se mueve. El deseo inútil de disolverlo todo, de acelerarlo todo, de que todo huya, de deshacer todos los arraigos sedimentados, todos los fardos, toda la pesadez. Y danzar. ¡Danzar! Que todo cobre gracia, alegría, ligereza. Resplador. Y nada de reproches, por favor. Nada de criticar, de rumiar, de comentar esto y lo otro, y lo de más allá, nada de análisis de comportamientos, de normalizar, que si uno dice, el otro hace. Basta. Si tan solo pudieras sentir la brisa fresca en la cara, cerrar los ojos y no golpearte con obstáculo alguno, saltar por el universo, digamos como en un cuento infantil, dibujar estrellas como baldosas, dibujar puertas y atravesarlas, saltar de una estrella a otra, saludar a alguien con una sonrisa, tumbarte cansado sobre la hierba de cualquier planeta y sentir tu respiración acompasada con el ritmo del mundo, y olvidar, olvidar, rozar la palma de la mano con el rocío y olvidar. Nada de cuentos morales sobre la capacidad redentora de la memoria. Hay tanto que olvidar. Olvidar es una función digestiva gracias a la cual el cerebro no se ve aplastado y sometido a una presión incapacitante. Esto ya lo sabía Nietzsche, el sabio que concita los odios de los pesados anarquistas de facultad, que haberlos haylos. Llegó la hora de decidirse. ¡Avanzar! No es un instante pleno, no es una epifanía deslumbrante, y sin embargo. Dentadas feroces, el mundo se abre. Baila, más allá de las expectativas pueriles de los otros, cielo e infierno, desligándote de todo, la fina película de sudor que perla tu pálida frente es borrasca y misticismo carnal, potencia y alegría, rocío de olvido, despliegue. Las velas hinchadas, ¡avanzar!

jueves, 25 de marzo de 2010

Cae la lluvia

Y la lluvia cae, cae sobre los tejados de León, y cae, cae la lluvia(1).

1. Dénse cuenta, aparentemente se trata de una simple oración, una oración cualquiera, cuyo sentido es obvio, enuncia un fenómeno meteorológico, de modo que la referencia es un suceso del mundo, sin más, una oración sencilla, comprensible para cualquiera. La proposición señala, indica, su verdad no está en ella misma, está en el mundo. Pero a partir de aquí, dénse cuenta, todo se complica. Porque no está lloviendo. Puede que llueva, pero ahora mismo no lo hace. No hay referencia al mundo. Si acaso, creación de un mundo. Esto no significa nada grandilocuente. Un pequeño mundo que se torna perplejidad allende sus fronteras lingüísticas. Que existe por y en el lenguaje. Y, no obstante, el sentido sigue sin estar en la oración misma. Tenemos, por un lado, un mundo en el que no llueve y, por otro lado, una oración en la que se dice del mundo que en él cae la lluvia. Es extraño. Además, la simple oración en realidad remite a Joyce y Joyce, a su vez, remite a otro escritor. Es raro. Bueno, tendría que añadir más cosas, pero no tengo tiempo, me voy a duchar.

PD: Ahora sí que llueve de verdad. Es curioso.

martes, 23 de marzo de 2010

Zeitgeist paranoico

El mundo es una permanente amenaza. La paranoia del riesgo da como resultado la psicosis de evaluación compulsiva del riesgo, psicosis que se erige, a su vez, como un nuevo riesgo amenazante. ¿Somos lo suficientemente paranoicos?

Zeitgeist carpetovetónico

En España desde que hemos dejado de trabajar y de estudiar nos levantamos a la hora que nos da la gana y permanecemos en una suave modorra procastinadora, en un dulce ensueño anestésico, confeccionando nuestra particular reinvención del tedio moderno, ríadas de seres vacíos pululando por bares y conciertos ingiriendo cantidades desmesuradas de litros, diríase que nos hemos puesto en huelga metafísica, aunque por culpa de nuestra falta de sofisticación francesa más bien hacemos el vago tocándonos los huevos a dos manos y, gracias a nuestra histórica crueldad inquisitorial, en Semana Santa "matamos judíos" como si no fuera a haber mañana, pero que nadie se lleve a engaño, no queda otra tras la disolución de todos los lazos afectivos a manos del capitalismo líquido. ¿No queríais muerte de los meta-relatos? Pues toma dos tazas. La posmodernidad no es Baudrillard, es la masa exangüe de ninis volviendo de los after con los ojos castigados por un sol nada platónico que sigue brillando como si nada, impertérrito, ajeno a la sorda catástrofe. Las ruinas del futuro brillan en la oscuridad como gusiluz encogido de hombros.

lunes, 22 de marzo de 2010

Afectos positivos

Aprovechando que estamos en los Países Bajos diré algo: si Spinoza viviera en nuestro tiempo, fumaría yerba. Favorece los afectos positivos.

Mario Cuenca Sandoval, Boxeo sobre hielo.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Los Punsetes

Los Punsetes son grandiosos. Por millones de razones: la primera, pero menos importante, son capaces de irritar a los cabestros que parecen no tener otra cosa que hacer en la vida que irritarse y comentar a lo troll siempre que se les presenta la ocasión, y que son el paradigma de la figura del juez moral, antagonista supremo del spinozismo, perverso inoculador de afectos negativos, encarnación del mal y del odio a la vida que blande amenazadoramente su tabla de normas sacadas de no se sabe dónde, quizá de su autoproclamada superior conciencia moral, valiente legitimación de sus resentidos cerebros, ilustrando a todo quisqui con su no solicitado sermón sobre lo que debe ser.

Otro día más razones.

Urbanita en pueblo castellano

El fnac. La fnac.
El fnac. ¡Sóla la fnac!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la meseta?
¿Por qué me desenterraste
de la fnac?
En sueños, las novedades
me tiran del corazón.
Se lo quisieran llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?

Gimiendo por ver la fnac
un urbanita en el pueblo
iza al aire este lamento:
¡Ay mis pantalones pitilleros!
Siempre se ajustaban a mis perniles
al divisar el centro comercial.

...Y ya estarán las avenidas
rezumando dióxido de carbono.
¡Dejadme ser, urbanitas,
urbanita de gran ciudad!
¡Qué bien, a la madrugada,
correr en el metro
lleno de adolescentes saladas
hacia el último bar!
¡Dejo de ser urbanita,
madre, por ser ultramoderno!

Zapatillas Victoria quisiera tener,
porque me quiero casar.
Mi novia vive en la gran ciudad
y sin Ray-ban no la puedo ver

martes, 16 de marzo de 2010

Listos para el patatús

Dice Javier Calvo que los españolitos modernetes (esto es mío) acostumbrados a su ración de "nocilla patria y traducciones de Anagrama" van a recibir un "patatús" con la novela Las Teorías Salvajes, de Pola Oloixarac, recién estrenada por estos lares por la editorial Alpha Decay. Por mi parte, estoy expectante.

Lo único que no tengo dinero para comprar el libro, a ver, tendría, pero los litros de cerveza del fin de semana no se pagan solos, ¿quién me los paga, eh?, "conseguidme dinero, no quiero trabajar para tenerlo", me pasa como a Los Punsetes.

Ah, y nuevo disco de Los Planetas, Ópera Egipcia. Gracias a Radio 3, que es gratis, ya se puede escuchar, en Disco Grande.

PD: Le prometo al gobierno que cuando tenga dinero consumiré mucho: todo por la patria, coño, pero hasta entonces muchas visitas a la Biblioteca Pública, donde ya han desembarcado algunos nocilleros, por cierto, o mutantes, o pangeicos, eso va en gustos, y mucho PIRATEO, sí, ¿qué pasa?, que venga el gobierno a mi casa, y que venga el Santi carrillo de rockdelús, no te... en dicha revista, que se me olvida, aparecen varias críticas en las que los críticos, por lo demás sapientísimos, cometen el garrafal error de creer que el verbo debe concordar con el objeto directo, lo que produce monstruosidades del tipo "habían varias personas en la sala" en lugar de "había varias personas en la sala", pero no pasa nada, sin acritud... bueno, eso, que no tengo dinero, y el dinero, ay señor, es la categoría trascendental de la sociabilidad realmente existente, y esto lo aprendí de gratis en la biblioteca, que es donde se aprende, si es que se aprende algo, y se aprende perdiendo el tiempo, y esto lo dice nada menos que Deleuze, por intermediación de signos, NO SE APRENDE NUNCA ASIMILANDO CONTENIDOS OBJETIVOS, y bueno, ya no sé qué más iba a decir... Hace sol, buen tiempo, dentro de lo que cabe en León, ay Catedral de León que quieres subir al cielo, y tengo tabaco de sobra.

PD2: Nos os olvidéis de favorecer los afectos positivos. Sed spinozistas.

miércoles, 10 de marzo de 2010

El ser fuera de sí mismo: de la fructífera porosidad de la literatura

No hay ningún, pero ningún-ningún, tema que no pueda ser abordado por la literatura, o visto desde una perspectiva literaria, o se erija, dada la exageración congénita de todo escribiente, en metáfora de la literatura. Por ejemplo, Ricardo Pligia dice en un artículo que la literatura tiene que ver con la natación, claro que luego habla de psicoanálisis, tragedia y del género policial y no dice nada sobre el arte de la natación, pese a titular así el mentado artículo.

Pero cambien natación por danza, por ejemplo. También funciona. Cambien danza por batalla. Ídem. Cambien batalla por submarinismo. Cambien submarinismo por senderismo. Cambien senderismo por viaje espacial. Cambien viaje espacial por boxeo. Cambien boxeo por puzzle. Cambien puzzle por detective. Cambien detective por funambulista.

Etc.

Es curioso. Es como si la esencia de la literatura consistiera en una multitud de cosas que ella, propiamente, no es, como si su auténtico ser estuviera fuera de ella misma.

lunes, 8 de marzo de 2010

Metamorfosis Pop (Non Stop)

El señor H., que siempre, toda su vida, al menos eso recuerda él, había pertenecido a la tribu jebi y que, no contento con el simple disfrute privado de su música favorita, había pregonado su identidad a los cuatro vientos, orgulloso como estaba de su adhesión inquebrantable, intransigente, acaso dogmática, a la estética y a la forma de vida jebi, que incluía, desde su trastornado punto de vista, modales de macho alfa dominante, contorsiones corporales de dudoso gusto, chillidos como de cerdo con un cuchillo clavado en la tripa y un amplio y variado repertorio de muecas cuidadosamente ensayado frente al espejo todas las mañanas, cuyo objetivo era la evocación de un mundo premoderno pletórico de salvajismo amoral que incluía, como no podía ser menos, el clásico estiramiento inverosímil de lengua, si bien la recepción de este último y manido gesto por parte de su audiencia solía ser de un distanciamiento irónico, ya que veían en él una cita paródica y lo acogían con una media sonrisa, como diciendo vale, sí, lo pillamos, muy gastado, tío, distanciamiento que la atávica mente del señor H., poco dada a las lecturas de segundo grado, acostumbrado a ducharse con el agua de los pantanos de lo esencialmente feroz e indomesticable y cuya reacción al oír la palabra deconstrucción era una grosera, pero eficaz, dialéctica del eructo cervecero, no concebía, despertóse una mañana, tras un sueño intranquilo, convertido en un monstruoso indie: su larga e hipervaronil melena se acortó, le brotaron unas enormes gafas de pasta, la habitación se le infectó con decenas de rockdelux y se sorpendió a sí mismo ensayando poses de calculada indiferencia frente al espejo, sin los rugientes gritos de antaño, que lo envolvían en una atmósfera arcaizante y confortable, vestido con un jersey de rombos blancos y negros y tremendamente preocupado por no quedarse out en lo que a tendencias se refiere. Tendré que acostumbrarme a esta nueva atmósfera superficial y cool, díjose con tono resignado, de camino al Razzmatazz.

Y allí gozó de la última sensación pop, aceptando su incomprensible destino con más alegría que culpa: todo es jodidamente divertido, aunque a veces de todo emerjan efluvios de melancolía...

martes, 2 de marzo de 2010

La Rage



De hecho, nunca se deberían haber separado rabia y política. Sin la primera, la segunda se pierde en el discurso; y en la segunda, la primera se ahoga en griteríos.


Tiqqun, La insurrección que llega


Frente al naíf voluntarismo de la campaña anti-crisis de las cámaras de comercio y su irritante idealismo (la crisis está en tu cabeza). No tenemos motivos para animarnos, ni para ser optimistas:

TENEMOS MOTIVOS PARA ORGANIZARNOS Y LUCHAR.

NO TENEMOS QUE CONTAGIAR LA CONFIANZA TENEMOS QUE CONTAGIAR LA RABIA.

NO TENEMOS QUE SALVAR EL CAPITALISMO TENEMOS QUE DESTRUIRLO.

¿Adriá, Buenafuente y Pau Gasol son el nuevo sujeto revolucionario?, ¿por qué carajo iban ellos a estar desanimados? Pobres muchimillonarios, están decaídos... pero oiga, que no consigue trabajo, no se preocupe, todo está en su cabeza.

En fin, esta campaña es un insulto.

lunes, 1 de marzo de 2010

Jódete Derrida

Extraña coexistencia
de nubes cenicientas
y otras de blancura inhumana
en el cielo de marzo:
dualidad nada metafísica
indeconstructible

viernes, 26 de febrero de 2010

Profesando culto a Joy Division

Ya están más allá, o más acá, del tiempo histórico-cronológico: han ingresado en el tiempo del mito. Ian Curtis es un cuerpo ígneo tejido a la noche cuyo resplandor perpetuo nos ilumina a los seres que habitamos la penumbra. Gloria eterna.



En mi opinión, debiéramos empezar a contar el tiempo desde la muerte de Ian Curtis. Año 30 d.c.

La insondable lógica maternal

Los muebles están bien donde están estén donde estén.
Este sencillo y, por qué no decirlo, cómodo principio vital, parece ser refractario a la insondable lógica maternal, más afín a la variación perpetua de muebles y a los complicadísimos y abstrusos cálculos espaciales. Existe un número, quizá no infinito, pero sí indefinido y sin duda muy alto, de posibilidades de colocar los muebles de una habitación.
En mi opinión, no es preciso explorarlas todas. En estoy soy estrictamente estoico y conservador: hay que intentar ser feliz acomodándose a la disposición de los muebles de una habitación tal como está.

Diálogos ciberplatónicos (lo que piensa el TecnoNúcleo)

En la evolución reciente de La morada de los existencialistas errantes , el blog cruza una línea tecnológica y emocionalmente cruda. El dolo...