Ya están más allá, o más acá, del tiempo histórico-cronológico: han ingresado en el tiempo del mito. Ian Curtis es un cuerpo ígneo tejido a la noche cuyo resplandor perpetuo nos ilumina a los seres que habitamos la penumbra. Gloria eterna.
En mi opinión, debiéramos empezar a contar el tiempo desde la muerte de Ian Curtis. Año 30 d.c.
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