lunes, 31 de julio de 2023

Los que dudan

Irónicamente, quienes defienden que hay que dudar de todo no suelen dudar de que hay que dudar de todo. Son dogmáticos, y se contradicen a ellos mismos.

Pulk/Pull Revolving Doors

El arco y la lira: encomio del Estado español

¿Es unitario? ¿Es federalista? ¿Ambas cosas? ¿Ninguna? Todos parecen odiar la estructura del Estado español; los unos por ser demasiado unitario, los otros por serlo muy poco... Sin embargo, el Estado español, a medio camino del centralismo y del federalismo, se mantiene estable, asombrosamente estable. Porque el Estado español —y para saber esto hay que leer a los presocráticos, no a los politólogos— es una armonía de tensiones opuestas, como el arco y la lira.

domingo, 30 de julio de 2023

Kafka lifestyle

Con frecuencia he pensado que la mejor forma de vida para mí consistiría en encerrarme en lo más hondo de una vasta cueva con una lámpara y todo lo necesario para escribir. Me traerían la comida y me la dejarían siempre lejos de donde yo estuviera instalado, detrás de la puerta más exterior de la cueva. Ir a buscarla, en camisón, a través de todas las bóvedas sería mi único paseo. Acto seguido regresaría a mi mesa, comería lenta y concienzudamente, y enseguida me pondría de nuevo a escribir. ¡Lo que sería capaz de escribir entonces! ¡De qué profundidades lo sacaría! ¡Sin esfuerzo! Pues la concentración extrema no sabe lo que es el esfuerzo. ¡No retrocedas ante el habitante de la cueva!

Franz Kafka 

domingo, 23 de julio de 2023

Contra el partidismo, contra el periodismo

1. Casi en todas partes, decía Simone Weil, en lugar de pensar uno se limita a tomar partido a favor o en contra. Esta lepra intelectual se originó en el mundo político y después de extendió por la tierra.

2. Los medios de comunicación convierten la extensión de esta lepra intelectual en un espectáculo grotesco.

jueves, 13 de julio de 2023

Apología de la reacción

Hay que ser absolutamente moderno

Arthur Rimbaud


Hay que ser absolutamente posmoderno

Elena Medel


Hay que ser absolutamente reaccionario

Señor S. 

jueves, 6 de julio de 2023

Soledad y silencio: contra la comunicación

En estos tiempos, en los que todo quisqui parece estar en manos de las redes sociales, esos dispositivos de odio y sobresocialización compulsiva, de comunicación constante, histérica, demencial; en estos tiempos terribles en los que asistimos al triunfo absoluto del tertulianismo como sustituto del pensamiento, tal vez no estaría de más recordar lo que decía Deleuze, que hoy estamos anegados de palabras inútiles, en cantidades ingentes, y que el problema no consiste en conseguir que la gente se exprese —¡Por el amor de Dios, si la gente no hace otra cosa!— sino en poner a su disposición vacuolas de soledad y de silencio a partir de las cuales podrían llegar a tener algo que decir.

Qué descansada vida
la del que huye del mundanal rüido,
y sigue la escondida
senda, por donde han ido
los pocos sabios que en el mundo han sido

Fray Luis de León

sábado, 24 de junio de 2023

Breve nota sobre la espada y la palabra

La espada y la palabra, la biografía de Valle-Inclán escrita por el catedrático Manuel Alberca, es un soberano coñazo. Una obra desmitificadora, de acuerdo. Ese es el problema. ¿A quién le interesa ese Valle-Inclán desmitificado? Queremos el mito, o sea, el relato, la leyenda. Los biógrafos son muy pesados todos con esa manía de desmitificar. ¿A cuento de qué tanto afán desmitificador? Además, Valle-Inclán se inventa a Valle-Inclán, se crea a sí mismo como personaje, y ese sí mismo fabulado es, en cierto modo, el más verdadero, el más auténtico. En la biografía se nos llega a contar lo que cobraba Valle por no sé qué edición de no sé qué libro, y uno piensa «Madre del amor hermoso, ¿cómo se puede aburrir así al personal?» 

PD: A ver, tampoco es tan aburrida. Yo me leí sus chorrocientas páginas. Y tampoco veo yo que Valle quede tan desmitificado. Al fin y al cabo, creíamos que estaba como una chota, y que era un genio, y la biografía no desmiente ninguna de esas creencias.

domingo, 11 de junio de 2023

Notas (a vuelapluma) sobre literatura y filosofía

Prólogo para franceses (y para el resto de nacionalidades)

Los estudiantes de la sala de Consulta de la biblioteca están —como es lógico y natural— estudiando. No requieren para nada de mi sabiduría y experiencia bibliotequil, así que yo puedo dedicarme tranquilamente a escribir aquí para pasar el rato en esta tarde de domingo (sí, hay bibliotecas que abren los domingos; y sí, hay gente que trabaja en ellas; y no, no es verdad que tenga mucho morro por pasarme una tarde de trabajo mirando movidas en Internet y escribiendo).


Prólogo a modo de breve y concisa autobiografía

Como quizá sepan, o seguramente no, yo fui un joven estudiante perezoso, quiero decir que no hacía ni el huevo, y como consecuencia natural de este no-hacer-ni-el-huevo repetí segundo de bachillerato. He de decir, en mi defensa, que el instituto me aburría soberanamente. Ir a clase se me antojaba un castigo despiadado del que no era merecedor en modo alguno, así que no iba. Pero saqué buenas notas en Filosofía y en Literatura. De ahí que ahora esté plenamente capacitado para escribir notas a vuelapluma sobre ambas disciplinas en un blog. Naturalmente, cualquiera lo está. No hay editores ni nada. Uno puede escribir lo que le de la santísima gana. 


El día en que Platón inventó a sus precursores

No tenemos datos sobre qué día fue exactamente. Borges dijo célebremente que Kafka había inventado a sus precursores. Entre ellos cita a Zenón de Elea y cierta antología de literatura china. Omite, creo recordar, a Robert Walser, tal vez por ser demasiado obvio. 

Igual que Kafka, Platón también inventó a sus precursores. No hay filosofía presocrática, esos precedentes son un efecto retroactivo de la irrupción en escena de Platón y su teatro de las ideas.


Epílogo: un final abrupto

Iba a escribir más notas (a decir verdad, solo he escrito una), pero no se me ocurre nada. Además, he de estudiar, porque he tomado la razonable y razonada decisión  de que es mejor sacarse una plaza antes de la jubilación.


Posepílogo: de lo que en realidad hizo el Señor S. en lugar de estudiar

En fin, iba estudiar, de veras que sí, pero es domingo y eso. Así que he estado leyendo unos tebeos de Spiderman que casi no recordaba, como en la canción. Spiderman y la gata negra, de Kevin Smith. Tengo tres (creo) números de esa serie, pero nunca terminé de leerlo. También he hojeado por encima una tesis doctoral titulada Simbolismo e imagen en al obra narrativa de Thomas Pynchon. He ido a rellenar mi botella de agua. He ido al baño. Le he mandado a la Señora C. una foto con el número de devoluciones retrasadas (341), las veces que he sido suspendido (309) y cartas de reclamación que me han enviado (137). He pensado en lo mucho que me gustaría estar con la Señora C. y no aquí, partiéndome el lomo.

El peor género de la literatura y otras cuestiones

El peor género de la literatura

Sin ninguna duda, el de la literatura de viajes es el peor género literario que existe. No hace falta ni leer esa clase de libros para saberlo. Es un conocimiento intuitivo, evidente, inmediato, que se adquiere por ciencia infusa. Quizás, solo quizás, podríamos salvar de la quema Viaje a la Alcarria, pero al resto de libros de esa especie hay que condenarlos, sin mayores escrutinios ni remilgos, a la hoguera.


Más allá de la posmodernidad: de la crítica de la tontería a la tontería de la crítica

Por dar una definición más de posmodernidad, que ya iba haciendo falta, propongo la siguiente: la posmodernidad es la época que prefiere la tontería al análisis crítico de la realidad. Es una definición breve y fácil de usar, aunque no está exenta de problemas, de muchísimos problemas; de hecho, cuanto más lo pienso, peor me parece, pero ¿qué definición no está exenta de problemas? ¿Acaso no fracasan todos los primeros diálogos platónicos al buscar las definiciones esenciales de la virtud, del conocimiento, de la belleza? Y si el divino Platón fracasó, ¿qué puede hacer un pobre bloguero que solo está escribiendo para pasar el rato?

Bien, la cuestión es que esta dicotomía maniquea, tontería versus crítica, es en sí misma muy tonta y criticable. Muchos adalides del pensamiento crítico no paran de decir majaderías y cursilerías sobre las supuestas virtudes del pensamiento crítico, ese bálsamo de fierabrás con el que piensan deshacer todos los males y entuertos de la sociedad contemporánea. ¡Más lectura! ¡Más educación! ¡Más cultura! 

He aquí, pues, la tontería de la crítica; la asunción acrítica de los milagros y maravillas de la todopoderosa crítica. Uno sabe que ha llegado el momento de echarse las manos a la cabeza y rasgarse las vestiduras, de patalear y de implorar, cuando escucha a bienintencionados humanistas sermonear al personal,  desde sus poltronas mediáticas, sobre la necesidad del pensamiento crítico. 


Cretinismo parlamentario, versión extendida

Voy a usar el concepto de cretinismo parlamentario un poco como a mí me da la gana, no como lo usó Marx en El 18 brumario de Luis Bonaparte. Me refiero al deplorable espectáculo de los debates parlamentarios, concretamente a los momentos expresamente escenificados con la intención de alcanzar resonancia mediática, televisiva sobre todo. Esto, que ya de por sí incita a odiar la democracia, alcanza niveles grotescos en las propias tertulias televisivas. Aquí el cretinismo parlamentario, su versión extendida, no se acaba nunca. 


Literatura y Commedia

Seamos serios: la buena, la gran literatura de la edad moderna es cómica. Baste una sucinta enumeración: el Quijote, el Ulises, El arco iris de gravedad. Nadie sabe de qué va esta última novela —algunos pobres infelices creen saberlo, como esos hermeneutas audaces que arriesgan interpretaciones osadas sobre el simbolismo de los plátanos en ignotos foros de Internet— pero está claro que es una obra cómica. Mejoraría si Pirata Prentice hiciera más apariciones y nos contara más formas de comer plátanos. 

domingo, 4 de junio de 2023

Marx, entre Aristóteles y Hegel

AQUÍ

El no reconocimiento de que, más allá de su mera naturaleza instrumental al servicio de un grupo de poder, el Estado es la cristalización de la normatividad a la que no puede sustraerse ninguna comunidad humana que pretenda dar un mínimo de seguridad a sus miembros, no podía dejar de tener consecuencias catastróficas

La noche oscura de la política

Quizá no haya ningún mito en el presente que sorprenda tanto como el del emprendedor. Individuos solitarios, héroes audaces, genios insuflados por el viento mágico del espíritu que, desde sus garajes, se enfrentan a las trabas estatales y consiguen materializar sus fantásticas visiones, conquistar los mercados, hacer del mundo un lugar mejor...

Naturalmente, todo esto es una patraña, pura fantasía ideológica. Detrás de todas las tecnologías que supuestamente nos han brindado estos prometeicos líderes libertarios, detrás de todas y cada una de ellas, está la inversión estatal, empezando por el mismísimo Internet (por no hablar de la disparatada idea de más mercado y menos Estado, cuando el mercado no puede funcionar sin el Estado). Sin financiación estatal no habría Internet, ni ninguna de las tecnologías de la información. 

Y, sin embargo, pese a la evidencia de que la tecnología y el desarrollo requieren inversión a largo plazo —algo que la inversión privada no puede ni quiere hacer— este relato tan extravagante y falaz, legitimador de la ideología empresarial, sigue siendo, por desgracia, ampliamente aceptado y celebrado. Y así las élites, irónicamente, cuentan con el aplauso y el beneplácito de las clases populares. 

Nunca hubo noche tan oscura y tan triste para la acción política.

jueves, 16 de marzo de 2023

Finitud e infinitud

Los libros son finitos, los encuentros sexuales son finitos, pero el deseo de leer y de follar es infinito.

Roberto Bolaño 

miércoles, 8 de marzo de 2023

Philip Roth o el lamento falologocéntrico

Philip Roth, el machirulo supremo de la literatura norteamericana, el misógino, el hombre a una polla pegado. Etcétera. 

Pero, señores del jurado, Portnoy se define como el Raskolnikov de los pajilleros. ¡El Raskolnikov, por Dios! Lean a Dostoyevski. Nada menos que como el protagonista de Crimen y Castigo. ¿En serio creen ustedes que simplemente se trata de una oda a la masturbación?

PD: Por cierto, en El Pecho —esa novela se podría haber llamado La Teta— Philip Roth demuestra que es un genio supremo de la comedia. Kafka se habría reído a carcajadas leyéndola, no me cabe la menor duda.

Apología de Michel Houellebecq

Si tenemos en cuenta que el neoliberalismo —es decir, el egoísmo, la sociopatía, la destrucción sistemática de todo lazo comunitario a excepción del mercantil— es el mal de nuestro tiempo, la obra de Michel Houellebecq, enteramente dedicada a diagnosticarlo y combatirlo, es, en el fondo, un ejercicio de bondad.

domingo, 5 de marzo de 2023

Descripción de la sala infantil de la biblioteca

La sala infantil es una modalidad del infierno. Los pobres y sufridos auxiliares que tienen la desgracia de que les toque esa sala pasan por un calvario. Los padres forman corrillos y hacen tertulias. Los niños gritan y corren como salvajes, los adolescentes, o preadolescentes, o lo que sean, se ríen de forma exageradísima, estridente, molesta, y se pelean entre ellos, medio en broma medio en serio. Siempre hay ruido de fondo. Los padres, quizá por que abrazan la posmodernidad y la tolerancia, generalmente no riñen a sus hijos ni les mandan callar sino que les dejan a su libre albedrío. Pueden tirar estanterías de libros, arrastrar sillas y dejarlas en cualquier lado, lo que sea. En fin, todo es un horror constante, un caos de voces, risas estridentes, sillas que se arrastran, teléfonos móviles a todo volumen... y más ruidos molestos inidentificables.

PD: Para más inri, ahora hace frío. La sala está helada, como el resto de la biblioteca, como el resto de locales, bares y restaurantes. Ahora hace frío en todos lados, vayas donde vayas. Han dejado de poner la calefacción. Vas a comer a un sitio y hace frío. Vas a desayunar a media mañana, en el descanso, y pasas frío. Ahora se pasa frío todo el rato en todos lados. 

Diálogos ciberplatónicos (lo que piensa el TecnoNúcleo)

En la evolución reciente de La morada de los existencialistas errantes , el blog cruza una línea tecnológica y emocionalmente cruda. El dolo...