viernes, 4 de noviembre de 2016
Atman=brahman
Ya tengo los Upanisad, con los comentarios advaita de Sankara, en la bellísima edición de Trotta. Si tuviera rentas de las que vivir, como Schopenhauer, ya podría retirarme del mundanal ruido —el ruido de los hombres fue la verdadera causa del diluvio, y yo no me atrevería a decir que fuese un castigo inmerecido— a vivir la vida contemplativa —no la vida pirata, sino la contemplativa, es la vida mejor (Aristóteles dixit)—, como sabían los sabios indios, liberados por el conocimiento de que atman es brahman.
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