miércoles, 10 de noviembre de 2010

Ek-sistenz

Si el lenguaje es la casa del ser, la música quizá sea su jardín y ahí, al aire libre, se escuche mejor que el ser del hombre es apertura.

PD: El ser no es ni dios ni un fundamento del mundo. No es algo que esté detrás de los fenómenos (Heidegger dixit).

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