Ahora que no nos oye nadie, he de confesar —¡escupidme si queréis!— que no me gusta nada Mafalda. Los políticos son malos, la gente es hipócrita. Mafalda no dice otra cosa. Es un alma bella con un discurso meramente moral. La niña moralista, podríamos llamarla.
sábado, 17 de octubre de 2020
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