jueves, 19 de marzo de 2020

19/03/2020

Fragmentos de conversaciones oídas al azar entre mis vecinas tras los aplausos de las ocho de la tarde: «la serenata que le montamos ayer al principito», «el rey no suelta las perras, no», «se ve mucha vida en el barrio, la gente no se lo toma en serio y es muy serio».

A mí, sin embargo, no me parece que haya mucha vida en el barrio. Gente que sale a sacar la basura y a comprar, poco más. Al menos eso es lo que visto cuando he estado asomado a la ventana, escuchando a los pájaros, pequeños servidores del gozo inmaterial, que decía Messiaen.

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