Visión anonadante de la muchacha indecible. La belleza es sin logos. El poder del logos se vuelve irrisorio ante su imagen desnuda y distante, pura, perfecta en sí. Instante inmutable, acontecimiento indivisible, gesto escrito en el alma del que contempla, calla y tiembla.
viernes, 19 de julio de 2019
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