sábado, 11 de abril de 2015
Yo hago el amor con las mentes
Esta seguramente sea la frase más estúpida jamás escuchada en una película. El hecho de que tantas personas la repitan como loros oligofrénicos justificaría que el iracundo dios del Antiguo Testamento arrasara ciudades a diestro y siniestro, sin compasión alguna por su habitantes.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El código emocional patético de la comunicación contemporánea o El infierno de la sobresocialización compulsiva o...
El yo emocional y la desaparición de la intimidad: paradojas de la subjetividad posmoderna
-
¡Esto sí que es empoderamiento! Degustemos las palabras de la gran Danerys en Valyrio, su lengua materna: Dovaogēdys! Naejot memēbāt...
-
Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario