-¡No, Dios mío, una película de René Zellweger! ¡Cambia rápido de canal! ¡Date prisa! ¿Dónde diablos está el mando? ¡Ya es tarde! ¡Oh no, no... Noooooo! ¡Arráncame los ojos, por favor!
PD: Nada en el Universo, ni siquiera Russian Red, ni siquiera Girls, es tan estremecedor y atroz como una película de René Zelllweger.
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Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
Perdona, Bridget Jones manda.
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