Una ola que no termina de alcanzar la arena,
un murmullo de sombra se adivina a lo lejos,
un murmullo de espuma o de labios y heridas,
que está siempre a punto de llegar,
pero no llega nunca.
Como el instante a punto de volver,
que se fue para siempre.
Seguimos esperando frente al mar.
Sin esperanza. Solos. Alegres.
Olas o instantes repetidos.
Siempre vuelven.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
He ahí a Joyce, feliz e inagotable coto de caza para mentes desequilibradas, señor del lenguaje. Tal día como hoy, un 16 de junio,...
-
Tardé mucho rato en darme cuenta de que las luces de las farolas estaban apagadas. Había algo raro, pero no sabía qué. Desde la ventana con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario