Una ola que no termina de alcanzar la arena,
un murmullo de sombra se adivina a lo lejos,
un murmullo de espuma o de labios y heridas,
que está siempre a punto de llegar,
pero no llega nunca.
Como el instante a punto de volver,
que se fue para siempre.
Seguimos esperando frente al mar.
Sin esperanza. Solos. Alegres.
Olas o instantes repetidos.
Siempre vuelven.
miércoles, 11 de mayo de 2011
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