-Escribo para que la luz no huya,
para que no huya del todo, al menos,
escribo rápido no tengo tiempo que perder,
rápido porque la luz se va huye te abandona
suspira se desvanece veloz parece que no
pero se desliza cuando quieres darte cuenta
ya no está
no hay nada más
que una ausencia
tal vez también una voz
demasiado lejana
que no llegará a tiempo
-¿A tiempo de qué?
-No sé. Es difícil saber.
Es difícil saber cualquier cosa.
No entiendo tu pregunta. La voz
tiene que llegar, pero no sé más,
y temo que cuando llegue ya de igual,
que no quede nadie para escuchar,
y que sea como si no existiera,
como si no hubiese existido nunca.
No sé nada más, nada más.
Tengo que huir o buscar, da igual.
Tal vez también esperar, no sé, no lo sé.
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