viernes, 9 de enero de 2015

MGMT - Kids



Si estáis pensando algo así como «este tío es un vago de mierda, no escribe nada, se limita a poner música y ya está», pues he de decir que sí, es cierto, no me apetece nada escribir.

PD: Esta canción la tuve puesta de alarma en el móvil durante bastante tiempo. Lo que ahora no tengo es móvil. Lo perdí la noche de reyes. Normalmente, cuando lo perdía, luego un amigo lo encontraba, o resultaba que lo tenía, a buen recaudo, la camarera, pero esta vez no, esta vez se ha perdido sin remedio.  

miércoles, 7 de enero de 2015

domingo, 4 de enero de 2015

El horrendo Homo oeconomicus

Si hay un campo específico donde el conocimiento técnico ha expulsado a los sujetos sociales reales de su interés manifiesto éste ha sido el de la economía formal y sus disciplinas anejas, la gestión de empresas y la investigación de mercados; donde una maraña de sofisticadísimos aparatos conceptuales —basados en los muy elementales principios psicológicos, conductistas y utilitaristas que fundamentan el horrendo Homo oeconomicus— sólo sirven para legitimar un liberalismo ontológico que define como racionales a las diferentes formas de depredación (del medio ambiente, de los grupos sociales débiles, de los conocimientos y saberes colectivos) que han impuesto históricamente las élites capitalistas sobre sus entornos naturales, sociales y cognitivos. 
Luis Enrique Alonso, Prácticas económicas y economía de las prácticas: crítica del postmodernismo liberal

sábado, 3 de enero de 2015

Destino

Tuvimos apenas unos días, pero fueron muy largos.
La luz cambiaba sin cesar.
Unos días, repetidos a lo largo de los años,
en el transcurso de una década.
Y cada encuentro estuvo cargado de cierta exactitud,
como si hubiéramos viajado, por separado,
una gran distancia; como si hubiéramos tenido,
a través de esos años nómadas,
un destino, al fin y al cabo.
No un lugar, sino un cuerpo, una  voz.
Unos días. Una intensidad
a la que no se le permitió nunca volverse
tolerancia o afecto adormecido.
Y así creí, durante años, que era una absoluta maravilla;
en mi cabeza volvía una y otra vez a esos días,
convencida de que eran el núcleo de mi vida amorosa.
Los días eran muy largos, como lo son ahora.
Y los intervalos, las separaciones, fervientes,
teñidas por una especie de júbilo apasionado que parecía,
de alguna forma, prolongar aquellos días, inseparable de ellos.
Para que unas pocas horas abarcasen la vida entera.
Unas horas, un universo que ni se desplegaba ni se encogía,
al que, en cualquier momento, era posible acceder,
para que mucho después del fin, pudiera volver a él sin problemas,
pudiera vivir casi por completo en la imaginación.
Louise Glück

Los milagros ocurren

Aprovechando que, al parecer, soy uno de los representantes de una izquierda de La Banda de la Porra y El Pernales -honor que no merezco- voy a dar la chapa con un fulano al que admiro mucho y al que considero uno de los filósofos más importantes de la actualidad.
La doctrina fundamental de la política posmoderna es que no hay ningún acontecimiento, que «nada ocurre realmente», que el acontecimiento-verdad es un cortocircuito pasajero, ilusorio, una identificación falsa que será dispersada un poco antes o un poco después por la reafirmación de la diferencia o, en el mejor de los casos, con la promesa efímera de la «redención por venir», respecto de la cual debemos mantener una distancia adecuada, para evitar consecuencias totalitarias catastróficas; contra este escepticismo estructural está perfectamente justificado que Badiou insista en que los milagros ocurren
Slavoj Zizek, El espinoso sujeto: el centro ausente de la ontología política

Y sobre la destrucción del trabajo digno, llevada a cabo por la radical ofensiva neoliberal.



AQUÍ una breve reseña de la imprescindible crítica al posmodernismo liberal de Luis Enrique Alonso.

Y, ya puestos, sobre los discursos del presente.

Kase O. ha vuelto al ejercicio

 Y con supermúsica hardcore vieja escuela, como debe ser.