jueves, 14 de mayo de 2020

14/05/2020

El dolor de vivir me llenó de ternura, dice el inmenso Valle-Inclán, recordando una tarde en que visitó la catedral de León.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El código emocional patético de la comunicación contemporánea o El infierno de la sobresocialización compulsiva o...

El yo emocional y la desaparición de la intimidad: paradojas de la subjetividad posmoderna