Se ha hablado mucho estos días de los políticos bailongos y sus ansias de comunicar mejor. Pero, ¿comunicar qué? ¿Qué carajo puede comunicar un político bailando?
En fin, sea como fuere, en este blog, puesto que somos estrictamente spinozistas, nos gusta la shiny happy people. Y si bailan como Michael Stipe ya ni te cuento.
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