Si uno lo piensa bien, Dios crea primero al hombre, sí, pero es gracias a la serpiente y a la mujer que el ser humano es algo más que un animal. Eva no es engañada por la serpiente, Eva quiere morder la manzana del árbol de la ciencia, Eva quiere saber, posee el suficiente atrevimiento para decir sí a la conciencia, a la lucidez, y a la desgracia.
PD: Próximamente, nuevas lecturas libérrimas de la Biblia, aunque el insigne Juan Manuel de Prada nos condene al infierno.
jueves, 24 de mayo de 2012
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