jueves, 16 de septiembre de 2010

Work in progress V

Llueve pero asoma el sol entre fragmentos desgajados de nubes grises bordeadas por un blanco luminoso que, por alguna razón, me consuela. La luz adopta texturas musicales expansivas y el espacio las acoge con delicadeza. Por la ventana se cuelan voces en sordina. La lluvia, la luz, el espacio, componen una melodía mínima que avanza como un animal acuático capaz de ir hasta el fin, de adentrarse en las profundidades abisales del oceáno con una sonrisa desvaída pero luminosa.

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