martes, 7 de septiembre de 2010
Se acabó
Ahora sí que sí se acabó el verano: ya llueve, ya hace frío (This is León!). El tiempo retorna a sus goznes, a su curso prefijado de armonías grises que prometen comienzos y una extática serenidad que hará las delicias de los místicos melancólicos refractarios al tiempo estival que, como queda dicho, es un tiempo fuera de quicio que septiembre se encarga de reparar (¡Septiembre es como Hamlet!). El otoño es la vuelta a casa.
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