La sombra del otoño se asoma ya con pasos sigilosos
y yo me alegro:
promesa de cobijo y cazadoras de cuero color marrón.
La presiento.
Lejana aún, pero planeando ya
sobre los árboles
que se estremecen
de placer suicida.
El yo emocional y la desaparición de la intimidad: paradojas de la subjetividad posmoderna
No hay comentarios:
Publicar un comentario