Cuando llegue el fin del mundo habrá coros y algunos sonidos electrónicos disonantes de fondo apenas perceptibles y aparecerá Björk en la escena cantando y alguien te ofrecerá un cigarrillo para contemplarlo mejor, más relajado, con algo que hacer mientras esperas y poco más, el mundo girará formando un remolino, hará ¡blup! y fin.
sábado, 28 de febrero de 2009
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Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
¡No imagino un apocalipsis más horrendo!
ResponderEliminarPodría no haber tabaco... XD
ResponderEliminarEsa es una parte fuera su todo.
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