En menos de dos minutos, en el canal 24 horas, han hablado de Portishead, The Avalanches y de Bon Iver. Así que respect.
miércoles, 20 de diciembre de 2017
martes, 19 de diciembre de 2017
lunes, 18 de diciembre de 2017
sábado, 16 de diciembre de 2017
De cómo responder con chulería y filosofía
—¿Vas a ir en camisa solo? ¿Sin jersey? Te vas a morir de frío.
—Tío, esta camisa es de Caramelo, no una de esas random de las tuyas. Además, los filósofos cínicos abrazaban estatuas en invierno y yo no voy a ser menos.
—Tío, esta camisa es de Caramelo, no una de esas random de las tuyas. Además, los filósofos cínicos abrazaban estatuas en invierno y yo no voy a ser menos.
La Tercera temporada de Twin Peaks, o de cómo David Lynch se elevó miles de kilómetros por encima de todo lo que hasta entonces se había llamado televisión de calidad
El octavo capítulo de la tercera temporada de Twin Peaks es el mejor capítulo de la historia de la televisión. Grotesco, fascinante, perturbador. Lynch elevado a la enésima potencia. Sencillamente brutal.
PD: Como es sabido, Twin Peaks tiene un gran peligro: sus intérpretes. Suelen estar mentalmente perturbados (dicho sea desde el respeto). Sin ánimo de convertirme en uno de esos peligroso y extraños seres, sí he de decir que las interpretaciones según las cuales Bob solo existe en la mente de Laura Palmer me parecen equivocadas. Bob es la metáfora del mal, y el mal tiene una densidad ontológica insoportable en Twin Peaks.
viernes, 15 de diciembre de 2017
jueves, 14 de diciembre de 2017
Yo y mi yo y mis circunstancias
Por alguna razón, estoy escuchando obsesivamente Jeg Faller, la segunda canción del disco Fallen de Burzum. También estoy haciendo test y sumiéndome en el pánico, la angustia y la desperación por no ser capaz de aprobarlos con más de un ochenta por ciento de aciertos, que me parece lo mínimo para tener opciones reales de sacar una plaza en unas oposiciones.
En fin, pero lo llevo bien.
En fin, pero lo llevo bien.
miércoles, 13 de diciembre de 2017
El Señor S., en calidad de heideggeriano impenitente, contra Quentin Meillassoux y Ray Brassier
Por qué hay algo y no más bien nada es, supuestamente, la pregunta más radical y metafísica que puede formularse. Meillassoux y Brassier pretenden desmitificarla. La desmitificación que llevan a cabo es más o menos como sigue:
PD: AQUÍ escribía sobre el término stimmung. El texto está atravesado por una suerte de nietzscheanismo adolescente y una exaltación del devenir y de la potencia un poco pasada de roscas, pero bueno, ahí está.
PD2: Mi exposición de la desmitificación de la pregunta es manifiestamente mejorable. En mi defensa, he de decir que entender bien los argumentos de Meillassoux y de Brassier es bastante jodido. El núcleo central es el principio de la factualidad, a saber, la absoluta necesidad de la factualidad, de la contingencia. Para que vean lo enrevesado del asunto, he aquí una cita del propio Meillassoux: «es necesario que haya algo y no nada, porque es necesariamente contingente que haya alguna cosa y no alguna otra cosa. La necesidad de la contingencia del ente impone la existencia necesaria del ente contingente».
Hay algo y no nada porque sí (todo lo ente es contingente, existe sin razón) y la contingencia misma es necesaria, absolutamente necesaria (se supone que hay argumentos que demuestran esto).Pero el asombro, como stimmung, como disposición afectiva fundamental del Dasein, ante la pura facticidad, persiste (al menos en mi caso, que ya he reconocido desde el título mismo ser un heideggeriano impenitente).
PD: AQUÍ escribía sobre el término stimmung. El texto está atravesado por una suerte de nietzscheanismo adolescente y una exaltación del devenir y de la potencia un poco pasada de roscas, pero bueno, ahí está.
PD2: Mi exposición de la desmitificación de la pregunta es manifiestamente mejorable. En mi defensa, he de decir que entender bien los argumentos de Meillassoux y de Brassier es bastante jodido. El núcleo central es el principio de la factualidad, a saber, la absoluta necesidad de la factualidad, de la contingencia. Para que vean lo enrevesado del asunto, he aquí una cita del propio Meillassoux: «es necesario que haya algo y no nada, porque es necesariamente contingente que haya alguna cosa y no alguna otra cosa. La necesidad de la contingencia del ente impone la existencia necesaria del ente contingente».
martes, 12 de diciembre de 2017
Sobre Ernesto Castro y el trap
Ahora que va a hacerse famoso por entrevistar a C. Tangana y a Yung Beef*, tengo que decir, para que conste, que yo ya era fan de Ernesto Castro antes.
*Yo soy muy viejuno para el trap. He tenido cintas grabadas con canciones del Disop y del Meswy. («El Disop folla menos que la Virgen Macarena» y «Tan imposible como de imposible es nadar en la piscina de agua seca del Meswy» eran los versos que estaban de moda por aquel entonces (para que conste también: me los sé de memoria, no he tenido que acudir a Google ni nada)... old school will never die!)
*Yo soy muy viejuno para el trap. He tenido cintas grabadas con canciones del Disop y del Meswy. («El Disop folla menos que la Virgen Macarena» y «Tan imposible como de imposible es nadar en la piscina de agua seca del Meswy» eran los versos que estaban de moda por aquel entonces (para que conste también: me los sé de memoria, no he tenido que acudir a Google ni nada)... old school will never die!)
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