miércoles, 23 de enero de 2013

Misterios insonsables

En el curso de su existencia, el hombre puede llegar  perder una cantidad aproximada de trece mil quinientos millones de bolígrafos bic. ¿Dónde se meten?

sábado, 19 de enero de 2013

we hope you are ok. thankyou for listening.

Hacía muchísimo tiempo que no escuchaba Ok Computer (CD original, supercuidado), de Radiohead. Casi muero de un ataque de nostalgia. Ha sido como saludar a mi yo de veinte años y decirle: esto lo sigue petando, tío. Y él (yo) ha contestado:

...i am back to save the universe!! 



Sobra decir que considero Ok Computer no solamente un punto de inflexión en la carrera de Radiohead, sino un punto de inflexión crucial en el devenir del Universo mismo, que toda la trama causal del Universo estaba orientada teleológicamente a (y justificada por) la aparición de un disco así, una auténtica explosión interestelar.

martes, 15 de enero de 2013

Notas mentales encaminadas al logro de una mayor eficiencia estudiantil (post ultrasolipsista)

Nota mental: no necesitas ponerte a leer las teorías de Agamben sobre el Estado de excepción, porque eso no va a contar para nada en una oposición. Simplemente memoriza datos y leyes y cosas así.

Segunda nota mental: no es momento de obsesionarse con la historia de la fundación del Estado de Israel.

miércoles, 9 de enero de 2013

La gracia y la conciencia

-Esta es la única manera que tengo de decirlo, y sé que es retorcida y pedante y, para más inri, no exenta de cierta cursilería, y sé que este preámbulo autoreferencial e irónico constituye una suerte de captatio benevolentiae destinado a aplacar una posible recepción adversa por su parte...
-Di lo que tengas que decir, por dios.
-De acuerdo: el camino de la gracia no es en modo alguno un camino trascendente sino la expresividad misma del devenir inmanente de la naturaleza, una especie de flor que, al no poder ella misma contemplar, se erige en objeto de contemplación, como si quisiera ser contemplada.
-...
-Podríamos citar a San Agustín y a Schopenhauer al respecto.
-...
-Quiero decir que la gracia no se opone a la naturaleza, pero tampoco se reduce a la naturaleza, aunque, por otra parte, no es algo distinto de la naturaleza.
-...
-No tienes más que pensar en los movimientos de las bailarinas, por ejemplo. Se mueven con gracia, con naturalidad. Sin embargo, los movimientos de quien no sabe bailar son igualmente naturales, pero si son torpes podemos decir que parecen mecánicos, es decir, parece como si no fueran naturales. Entonces, en la gracia, la naturaleza se expresa. La gracia, por tanto, es la expresividad de la naturaleza.
-...
-No expresa algo distinto de sí.
-...
-Por supuesto, hay que señalar lo obvio: la autoconciencia se carga la gracia. De ahí que se haya dicho que la conciencia es la pesadilla de la naturaleza. Tal vez la gracia sea el sueño de la naturaleza... Puedo sentir tu ceño fruncido indicando que te aburres...
-...
-Ahora bien, sin una conciencia que captara la gracia, la gracia no existiría. La cosa se complica. La gracia aborrece pero necesita a la conciencia. Vas caminando tranquilamente por la calle, despreocupado y feliz, tus movimientos son gráciles porque los ejecutas de modo inconsciente, si empezaras a pensar en cómo caminas, a prestar excesiva atención a tus movimientos, estos perderían su gracia. Pero es necesaria una conciencia para la cual esos movimientos tengan gracia.
-...
-Pongamos un ejemplo más extremo. Miras los árboles agitados por el viento y dorados por la luz vespertina del sol. Al no tener ninguna posibilidad de ser conscientes, los movimientos de los árboles no pueden perder su gracia. La naturaleza fluye, no está fragmentada... La fragmenta el observador, en todo caso, aunque si el observador forma parte de la naturaleza, podríamos concluir que en sí misma está fragmentada, claro. Si nadie mirase los árboles, tampoco podríamos decir que tienen gracia. La gracia parece surgir como una chispa en el intersticio en el que chocan una conciencia y algo que se expresa de modo inconsciente y es captado por dicha conciencia.
-...
-La conciencia es un desgarrón en el tejido del ser, una grieta, una extraña hendidura. Tanto el entrar en contacto con la gracia como la desgracia son responsabilidad suya.

sábado, 5 de enero de 2013

Despeinados

Aquí. Bien, como ya comenté en el post enlazado, estoy bastante seguro de no haber estado casado nunca y de que Pensamientos Despeinados, con todos sus fallos -que, sin duda, son muchos- lo escribía yo solo. La historia del marido y la libreta, en fin... ¿qué puedo decir?

jueves, 3 de enero de 2013

Tu carne es más pálida

De día, mi pensamiento se fatiga en extrañas meditaciones mientras mis ojos vagabundean, al azar, por el espacio; y por la noche, no puedo dormir. ¿Cuándo tengo que dormir pues? Sin embargo, la naturaleza necesita reclamar sus derechos. Como la desdeño, hace que mi rostro palidezca y que mis ojos brillen con la agria llama de la fiebre.
Lautréamont, Los cantos de Maldoror

lunes, 31 de diciembre de 2012

lunes, 24 de diciembre de 2012

El cuento de navidad del Señor S.

-Tengo cosas importantes que hacer esta noche -dice en voz baja-, tengo que leer a Pynchon y escuchar a Glenn Gould, así que comprenderás que no puedo cenar con veinte personas a mi alrededor -estira la espalda, su silla emite una serie de crujidos-, y has de saber que pienso que ese rollo de que uno es lo que come, o de que uno piensa en función de lo que come, me parece la idea más estúpida que existe... casi aberrante
-De todas formas tienes que ir a cenar, es nochebuena -dice de un modo tajante que no admite réplica.
-No soy ningún hedonista, en cualquier caso aspiraría a una beatitud rollo Spinoza -hace gestos con las manos como si así pudiera explicar qué está diciendo-.Vale, mira, de verdad que aprecio a Jesús, la versión no pervertida por San Pablo, me refiero al Jesús que no juzga, pero no veo en ello ningún motivo para ser arrancado de mi sitio y colocado en medio de una vorágine de voces confusas, de conversaciones cruzadas y de preguntas retóricas, todo lo cual está en las antípodas de la paz, el asombro y la serenidad de las Variaciones Goldberg... las de 1981 sobre todo.
-Puedes escuchar lo que te de la gana cualquier otra noche, no seas pesado
-Pero precisamente esta noche no siento ningún deseo de... -se encoge de hombros-, ¿a ti parece normal tener que hablar con primos a los que no ves nunca de cosas que no te importan?
-Pues claro, es lo más normal del mundo.
-De acuerdo, cierto, es lo más normal... -típico ceño fruncido de reflexión o contrariedad.
-Vamos a ver -le grita bruscamente-, en el transcurso de su vida, el ser humano contrae numerosas obligaciones que se oponen a su voluntad, el ser humano es arrancado una y otra vez de sus intereses y puesto en situaciones absurdas y tediosas, y has de aceptarlo con cierto grado de entereza estoica, no puedes limitarte a ser una quejumbrosa alma bella.
-Estás en lo cierto -dice asintiendo con resignación-, incluso podríamos hablar de las implicaciones políticas del egoísmo lírico y del encierro en la torre de marfil, no niego que esas implicaciones sean inaceptables, pero no se me ocurre nada más atroz que...
-¿Que qué? Vamos
-No sé muy bien lo que iba a decir... que todo eso de participar y... opiniones, sin duda la peor sociedad es aquella en la que todo el mundo opina de todo sin saber de nada, sencillamente me parece insoportable participar en algo así... no hay ningún lugar que quiera ocupar en una sociedad así, desquiciada por el lenguaje convertido en ruido, en entropía informacional.
-Pero se puede charlar, sin más
-Ah sí, eso está bien, no hay nada malo en eso -se levanta de su crujiente silla, coge un cigarro, lo enciende y vuelve a sentarse-. La vida de un tertuliano es lo más parecido al infierno que puedo imaginar. Si tuviera que sobrevivir trabajando como tertuliano, prefería no sobrevivir...
-Pues entonces ya está -interrumpe su discurso, siempre tendente a la exageración gratuita-, fin de la historia, vamos, cenamos, charlamos.
-Vale, pero que quede claro que me da una pereza enorme y que espero que se cene poco, mal y rápido, que no haya postres y que volvamos lo más pronto posible y, sobre todo, que no se hable de política, porque si se habla de política me levanto y me voy.
-No se hablará de política, no te preocupes
-Ya tengo ganas de que se acabe la cena, y aún no ha empezado... joder, podíamos cenar aquí unas pizzas congeladas y ver una peli, pero no señor... podíamos ver La vida de Brian, una peli muy apropiada en estas fechas, pero no señor... a comer turrón, ¿a mí qué coño me importa el turrón? Si no existiera turrón, me sería indiferente... eliminado sea el turrón, jajaja
-No tienes por qué comer turrón.
-Por supuesto que no, lo sé.
-Pero tú entiendes que la gente se reúne, ¿verdad? Quiero decir, entiendes que hay gente a la que le gusta y disfruta hablando de cosas banales y todo eso
-Claro que lo entiendo, a mí también me gusta a veces, pero no hoy, precisamente hoy, quiero escuchar música y mirar el cielo...
-No tienes cuatro años, idiota, ya no se te permite ser un enano tiránico que piensa solo en satisfacer sus deseos.
-De lo que estás hablando es de ese conflicto esencial que se da entre nuestra insignificancia objetiva y nuestra centralidad subjetiva, si no te entiendo mal
-No hablo de nada, te digo cómo son las cosas
-Nadie sabe cómo son las cosas, amigo, nadie, determinar lo que las cosas son ha sido el constante y supremo esfuerzo de la humanidad, el supremo esfuerzo del pensar que, encima, no puede llegar a una conclusión definitiva... de hecho, nada es, todo deviene, el ser en tanto no-ser
-No sé nada de eso
-Ni yo, es lo que trato de decirte, presta atención

Ni el salvaje oeste, ni el mágico sur, siempre el nítido y frío norte

Kase O. ha vuelto al ejercicio

 Y con supermúsica hardcore vieja escuela, como debe ser.