Je ne parlerai pas, je ne penserai rien...
Si hay que estar alegre y bailar, en vez estar de tirado en el sofá con los cascos puestos y la mirada perdida, no es mi revolución.
En la evolución reciente de La morada de los existencialistas errantes , el blog cruza una línea tecnológica y emocionalmente cruda. El dolo...
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