La filosofía es la invención de argumentaciones extrañas, necesariamente en el límite de la sofística, que sigue siendo su doble oscuro y estructural. Filosofar consiste en efecto en desplegar siempre una idea que, para ser defendida y explorada, impone un régimen argumentativo original, cuyo modelo no se encuentra ni en una ciencia positiva (así fuese la lógica) ni en un arte del buen razonar que se supone ya dado.Quentin Meillassoux, Después de la finitud
miércoles, 27 de febrero de 2019
Argumentaciones extrañas
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