Como siempre que reflexionaba sobre su muerte, se tranquilizó: tanto como se había alterado al pensar en la muerte de los otros; ¿acaso porque, al fin y al cabo, su muerte era antes que nada la muerte del mundo entero?G Tomasi di Lampedusa, El Gatopardo
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Diálogos ciberplatónicos (lo que piensa el TecnoNúcleo)
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