martes, 3 de junio de 2014
Hípica, esquí... No paran
PD: Ya, prometí que no iba a dar más la vara con el tema, pero, en fin, si vamos a seguir teniendo instituciones profundamente antidemocráticas y corruptas, al menos habrá que reírse de ellas. En 1994 y en 2003 ya había, aunque parezca mentira, críticas a la Monarquía (y otras fechorías).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El código emocional patético de la comunicación contemporánea o El infierno de la sobresocialización compulsiva o...
El yo emocional y la desaparición de la intimidad: paradojas de la subjetividad posmoderna
-
¡Esto sí que es empoderamiento! Degustemos las palabras de la gran Danerys en Valyrio, su lengua materna: Dovaogēdys! Naejot memēbāt...
-
Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario