miércoles, 15 de agosto de 2012
Sally y Ana
Fallar en esta prueba no tiene nada que ver con la incapacidad de atribuir estados mentales a los demás. Lo que de verdad sucede es que el niño (o el adulto distraído) ubica metonímicamente la canica de acuerdo a su desplazamiento espacial de la cesta a la caja (lo acabo de leer y de asentir enérgicamente). Uno puede fallar si le preguntan así a bote pronto y, no obstante, ser consciente de que la mayoría de las personas tienen estados mentales. De todas formas, lo que nunca se menciona en esta prueba es que si la canica es de Sally y la guarda en su cesta, ¿por qué narices Ana la cambia de sitio? Si todo el mundo se comportara como Ana y se dedicara a cambiar las cosas de los demás de sitio nadie encontraría nunca nada y el mundo sería un caos apabullante.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
He ahí a Joyce, feliz e inagotable coto de caza para mentes desequilibradas, señor del lenguaje. Tal día como hoy, un 16 de junio,...
-
Tardé mucho rato en darme cuenta de que las luces de las farolas estaban apagadas. Había algo raro, pero no sabía qué. Desde la ventana con...

No hay comentarios:
Publicar un comentario