Extiendo los brazos, torpes
como pájaros tristes
expulsados del cielo,
y no encuentro nada, no hay
nada a lo que agarrarse,
sólo un lento derrumbe
discreto y silencioso,
como si no pasara nada,
nada más que el derrumbe
discreto y silencioso del cielo
miércoles, 27 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El código emocional patético de la comunicación contemporánea o El infierno de la sobresocialización compulsiva o...
El yo emocional y la desaparición de la intimidad: paradojas de la subjetividad posmoderna
-
¡Esto sí que es empoderamiento! Degustemos las palabras de la gran Danerys en Valyrio, su lengua materna: Dovaogēdys! Naejot memēbāt...
-
Ni «espíritu de sacrificio», ni «afán de superación», ni «aspiración a la excelencia». Ni ningún respeto o simpatía por tales cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario