Recuerdo mi reacción a una observación típicamente luminosa de Kierkegaard: "Semejante relación, que se relaciona con su propio ser (es decir, un ser), debe haberse constituido a sí misma, o ha sido constituido por otras". El concepto me arrancó lágrimas de los ojos. ¡Dios santo, pensé, ser tan inteligente! (Soy un hombre con dificultades para escribir dos frases coherente sobre "Un día en el zoo"). La verdad es que el pasaje me resultó totalmente incomprensible, pero, ¿qué más da si Kierkegaard se lo había pasado bien?Cómo acabar de una vez por todas con la cultura, Woody Allen
sábado, 23 de abril de 2011
Para acabar con la filosofía
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